A primera hora del pasado viernes, aún de madrugada, la Policía Nacional tomaba varias calles de Almería. Lo hacía en paralelo, a la vez, para desarrollar un amplio operativo contra el cultivo de marihuana en las barriadas de El Puche, La Cañada y Loma Cabrera. Drones en el aire y decenas de agentes sobre el terreno actuaban de manera conjunta para desmantelar una red de plantaciones ilegales. El balance realizado este martes incluye la incautación de tres toneladas de plantas preparadas ya para cortar y envasar, cuatro toneladas más de esquejes en crecimiento, 70 kilos de cogollos y otros 27 de hachís. Además, los agentes incautaron tres armas de fuego “listas para su uso inmediato”, según ha comunicado el cuerpo policial. Hay diez personas detenidas a las que se acusa de delitos contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico, pertenencia a organización criminal y tenencia ilícita de armas. Los constantes cortes en el suministro eléctrico de estas barriadas son el punto de inicio de la operación, denominada Seles y dirigida por la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de Almería. Los investigadores tenían la hipótesis de que los problemas se debían a posibles enganches ilegales asociados al cultivo de interior de marihuana en tres barrios. Después comprobaron sobre el terreno que en distintas viviendas de cada uno de ellos había un fuerte olor a esta planta, así como aparatos de climatización en constante funcionamiento y ruido de maquinaria asociada a esta tarea procedente de habitaciones acondicionadas con sistemas de iluminación artificial, ventilación y extracción de aire. También que la actividad se desarrollaba de manera coordinada entre varios inmuebles cercanos, facilitando a sus responsables las tareas de control, vigilancia y cuidado de las plantaciones. Igual ocurría con el posterior tratado de los ejemplares para su secado, así como la distribución y venta final. Tras conocer toda la logística, Udyco Almería puso en marcha el operativo que el pasado viernes 22 de mayo sirvió para entrar y registrar varias viviendas de manera paralela en plena madrugada con el apoyo de las Unidades de Prevención y Reacción. La operación incautó tres toneladas de plantas de marihuana y más de cuatro toneladas de esquejes, así como 70 kilos de cogollos de marihuana y 27 más de hachís. Además de casi 50.000 euros en efectivo, se capturaron tres armas de fuego listas para usar: una Grand Power calibre 380 Auto, que se encontraba municionada con cartucho en recámara; una pistola Glock calibre 9 milímetros Parabellum; y un revólver del calibre 38. Todas con numerosa munición. También se desmantelaron más de 400 objetos y útiles relacionados con la infraestructura de cultivo indoor, entre ellos focos, transformadores, extractores y ventiladores, así como 50 aparatos de aire acondicionado. La investigación —enmarcada en la V Fase del Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar— puso igualmente de manifiesto la existencia de presuntos enganches ilegales al suministro eléctrico en varios de los inmuebles investigados, que habrían sido utilizados para abastecer el elevado consumo energético necesario para el mantenimiento de las plantaciones y que causaban los constantes cortes en el suministro de las barriadas para el resto de vecinos. En el operativo resultaron detenidas diez personas, que fueron puestas a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Almería, Plaza número 6, en funciones de guardia.
La Policía Nacional interviene tres armas de fuego y siete toneladas de plantas de marihuana en Almería
La investigación, dirigida por Udyco y que ha culminado con diez personas detenidas, partió de los constantes cortes de suministro eléctrico en tres barriadas de la ciudad









