Manuel Adorni está fuera del poder, al menos del poder formal que garantiza un cargo público. Y la causa que lo investiga por enriquecimiento ilícito en los tribunales de Comodoro Py avanza con declaraciones de testigos que le prestaron al ahora ex funcionario sus tarjetas de crédito para compras de artículos personales: desde ropa de cama hasta un proyector. Adorni habría buscado con esa operatoria ocultar gastos que no podría justificar con sus ingresos legales. Cuando fue vocero presidencial, cobró unos 3 millones de pesos. En noviembre de 2025 asumió como jefe de Gabinete (con rango de ministro) y recién en 2026 su salario aumentó a $7.656.785.

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Este miércoles declararon ante el fiscal Gerardo Pollicita los funcionarios de Jefatura de Gabinete Gisela Kocsis y Luis Alajú. Kocsis reveló que en mayo de 2025 habría gestionado la compra de un lavavajillas y un lavarropas marca Whirpool por $3.100.000 aproximadamente para la casa del country Indio Cuá, gastos que solventó con su tarjeta. Dijo que Adorni le devolvió la plata en efectivo. Ante la Justicia, la funcionaria explicó que se ocupaba de “gestiones personales” de Adorni. Las dudas de la justicia sobre el patrimonio de Manuel Adorni y el temor de que la causa avance Según fuentes judiciales a las que accedió PERFIL, Kocsis reconoció ante la Justicia una compra por $8.183.303,25 en el local de ropa de cama Rosen y dijo que dicho importe lo pagó Betina Angeletti, la esposa de Adorni, con efectivo en la sucursal. A 20 días de esa primera adquisición, la mujer -también investigada por la Justicia- hizo otra compra en el mismo local por unos $400.000 en almohadas, también en efectivo. Este miércoles, tras su declaración testimonial en los tribunales de Comodoro Py, Kocsis se presentó a trabajar a Casa de Gobierno. El segundo testigo que se presentó ante la fiscalía es Luis Alajú, quien se definió como “amigo de toda la vida” de Adorni. Ante Pollicita admitió que tiene una extensión de una tarjeta del ex funcionario desde hace 11 años. La fiscalía cuenta con un informe de la plataforma Mercado Libre del que surge una compra de un proyector por $3.600.000 que se pagó con dos tarjetas a nombre de Alajú. En tribunales, Alajú dijo que las compras se realizaron con el usuario de Adorni y que se habría entregado el producto en el departamento de la calle Asamblea, en Parque Chacabuco, donde vivió el ex jefe de Gabinete junto a su familia antes de mudarse al departamento de la calle Miro al 500, en Caballito, el año pasado. Comodoro Py huele sangre y se activaron los casos por corrupción del Gobierno A comienzos de esta semana había declarado ante el fiscal Laura Schiuma, actual directora general de Actividades Presidenciales, que reconoció haber pagado con su tarjeta de crédito Mastercard una compra de casi 2.200.000. Con el mismo modus operandi que con Kocsis, Adorni le devolvió el dinero en efectivo. De acuerdo con información de la fiscalía, Schiuma confirmó que aparecían otros intentos de compras que hizo el ex jefe de gabinete, por caso un Smart TV, pero la tarjeta rechazó la operación por exceder el límite. En la jornada de este miércoles también trascendió que Adorni gastó entre diciembre de 2023 y marzo pasado un total de $139 millones en consumos con tarjetas de crédito, según los resúmenes bancarios a los que accedieron los investigadores. Los próximos pasos en la causa La semana pasada el fiscal federal Gerardo Pollicita pidió una serie de medidas de prueba y un informe a la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DAFI) que permita identificar “inconsistencias” entre lo que declaró Adorni y los gastos que hizo en propiedades, refacciones y viajes y determinar si hubo un “desbalance patrimonial apreciable”. Una vez que el fiscal y el juez Ariel Lijo tengan en sus manos ese informe podrán avanzar con un requerimiento de justificación patrimonial, el paso previo a una eventual citación a indagatoria por enriquecimiento ilícito. Los facilitadores: empleados de planta y amigos Gisela Kocsis trabaja en Casa de Gobierno desde hace 15 años. Empleada de planta permanente, según La Nación era amiga del fallecido modisto Jorge Ibañez e ingresó al área de comunicación y prensa durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner. Trabajó para el entonces subsecretario de Comunicación, Gustavo Fernández Russo, y, a su vez, a las órdenes de Alfredo “Corcho” Scoccimarro, quien fuera vocero de Néstor Kirchner. Luego, en la gestión de Cambiemos siguió en Medios en el área que estaba a cargo del subsecretario Gustavo Gómez Repetto. Kocsis continuó en Balcarce 50 durante el gobierno de Alberto Fernández, en el mismo sector, y pasó a trabajar con Adorni cuando asumió como vocero presidencial, y luego lo siguió en la Jefatura de Gabinete. Schiuma en tanto aseguró que conoce a Adorni desde hace 16 años; trabajaron juntos en una agencia vinculada al Plan Rombo-Renault. Allí, el ex jefe de Gabinete era su “mano derecha”. Luego, una vez en la función pública, Adorni la llevó a trabajar con él como “gente de confianza”. Alaju por su parte se definió como “amigo de toda la vida” del ex funcionario. Luego de tres meses de revelaciones sobre su incremento patrimonial, Adorni renunció a la Jefatura de Gabinete el sábado último, horas antes de que la Argentina enfrente a Jordania en el Mundial de Fútbol. BK/fl