En la Italia central, entre los ríos Foglia y Aterno, creció en el primer milenio antes de Cristo la cultura picena. Ancona o Ascoli fueron fundadas en esa época. Expertos viticultores, sus uvas eran muy apreciadas en la Galia. La suya era una sociedad aristocrática, con líderes guerreros.Arqueólogos italianos acaban de descubrir la tumba de uno de esos caudillos, un príncipe del siglo VI antes de Cristo enterrado en un complejo funerario monumental construido cerca de la gran necrópolis de Pini di Sirolo, en el corazón del Parque de Conero (Ancona).Un vasto cementerio nobiliario picenoLas excavaciones realizadas por la empresa ArcheoLab han permitido descubrir que el vasto cementerio nobiliario piceno estaba organizado en torno a una tumba principesca, según explica la Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje de Ancona, Pesaro y Urbino.“No se trata simplemente de identificar nuevas sepulturas, sino de la oportunidad de observar un sistema coherente de representación de la autoridad, mediante el cual las aristocracias del Conero construyeron, legitimaron y perpetuaron su poder”, dicen los investigadores.El área de la necrópolis de Pini di Sirolo (Ancona) Soprintendenza de Ancona, Pesaro y UrbinoEn el centro del nuevo círculo monumental se descubrieron los restos de un currus, un carro de dos ruedas que representa el rango principesco del difunto, probablemente colocado intacto en el interior de la fosa. Ese detalle revela paralelismos entre las aristocracias de Piceno y la Italia prerromana.Junto al armamento —que incluye un casco, un hacha y otras armas ofensivas— se descubrieron algunos artefactos que parecen pertenecer a una esfera de representación del poder poco documentada hasta ahora en esa cultura del centro de Italia.Lee tambiénEl círculo ocupa una ligera elevación natural con vistas al paisaje circundante. La elección de esta ubicación parece intencional y refleja el deseo de que el complejo sea fácilmente reconocible dentro del paisaje funerario, subrayando su carácter monumental y su valor simbólico, apuntan los especialistas.“Algunos artefactos, actualmente en restauración y estudio, también parecen evocar formas de representación del poder desconocidas en Piceno y podrían ofrecer nuevas perspectivas sobre la naturaleza de las funciones ejercidas por las clases dominantes del Conero en el siglo VI antes de Cristo”, dicen los expertos.Arqueólogos italianos trabajando en las excavacionesSoprintendenza de Ancona, Pesaro y UrbinoLos grandes círculos funerarios de las regiones del Conero y el Piceno compartían, hasta ahora, la presencia de una zanja anular excavada en el suelo, generalmente con sección en forma de “V”, que delimitaba el monumento funerario y definía la separación simbólica entre el espacio de los vivos y el reservado para los difuntos.El nuevo complejo de Sirolo, sin embargo, presenta una solución completamente novedosa. El límite del monumento no está marcado por una zanja, sino por una empalizada anular, reconocible por una sucesión regular de agujeros para postes, en cuyo fondo se encuentran pequeños depósitos de fragmentos de cerámica.Restos de un entierro femenino en el yacimientoSoprintendenza de Ancona, Pesaro y UrbinoOtro elemento de extraordinario interés, dicen los arqueólogos, son las grandes vasijas de bronce halladas en la tumba, selladas con tapas y aún llenas de materia orgánica, fragmentos de cerámica y restos óseos de animales. Parecen conservar vestigios del banquete celebrado durante el entierro o de las ofrendas de comida destinadas a acompañar al difunto en su viaje al más allá.También se identificó un entierro femenino junto a la tumba central. Las excavaciones documentaron la presencia de textiles, adornos y restos de calzado con elementos metálicos aún en su lugar. Numerosas fíbulas se colocaron directamente sobre el cuerpo —en el pecho, los hombros, la pelvis y los pies— donde sujetaban la ropa y el sudario que envolvían el cuerpo.Una gran fíbula con núcleo de ámbarUna gran fíbula con núcleo de ámbar se colocó sobre la cabeza de la mujer y podría haber sido un tocado o parte de su peinado. Estas evidencias aportan, señalan los investigadores, nuevas perspectivas sobre las prácticas rituales y la forma en que se representaba el prestigio femenino en las comunidades aristocráticas de Piceno.Este complejo funerario se ubica cerca de la famosa “Tumba de la Reina” y del área tradicionalmente identificada como la Necrópolis de los Pinos. Los hallazgos y las prospecciones geofísicas sugieren que el sitio de enterramiento se extendía mucho más allá de los límites conocidos hasta ahora.Fíbula con núcleo de ámbarSoprintendenza de Ancona, Pesaro y Urbino“Este descubrimiento -subraya el arqueólogo Stefano Finocchi, director de la excavación-, nos permite reconstruir el contexto original de otra tumba de un guerrero descubierta en 2020, e integrarla en un complejo funerario más amplio, organizado en torno a un enterramiento principesco con carroza”.Este guerrero fue enterrado con un sofisticado armamento compuesto por casco, lanza, espada larga y daga. El ajuar funerario incluía también una refinada oinochoe (jarra) de bronce de tradición greco-etrusca y un diphros extremadamente raro, el taburete plegable que representa una de las insignias de poder más exclusivas de la Italia prerromana.“Por primera vez podemos observar todo un núcleo aristocrático, con relaciones jerárquicas y simbólicas de las élites picenas. La monumentalidad del complejo y la calidad del ajuar funerario delinean el perfil de los grupos gobernantes insertos en una densa red de relaciones que conectaba el Adriático central con los principales centros de Italia central”, concluye Finnochi.Periodista