NoticiaDetrás de la estrategia militar hubo seguimiento permanente, recolección y análisis de información.El coronel Esparza fue uno de los cerebros de la Operación Jaque. Foto: Ejército NacionalSUBEDITOR DE JUSTICA02.07.2026 09:41 Actualizado: 02.07.2026 09:41
Este 2 de julio se cumplen 18 años de la Operación Jaque, la misión con la que las Fuerzas Militares lograron rescatar a 15 secuestrados, entre ellos Ingrid Betancourt, quienes estaban en poder de las Farc sin realizar un solo disparo. Aunque el paso del tiempo convirtió aquella jornada en uno de los episodios más recordados de la historia reciente del país, su aniversario coincide con un escenario de seguridad en el que la inteligencia vuelve a ocupar un lugar central frente a las amenazas que hoy enfrentan las instituciones y las comunidades.La operación, ejecutada en 2008, fue el resultado de un trabajo de inteligencia desarrollado durante varios años. Detrás del rescate hubo seguimiento permanente, recolección y análisis de información, infiltración de la estructura guerrillera y una planeación que permitió recuperar la libertad de los secuestrados sin recurrir al enfrentamiento armado.El éxito de Jaque consolidó un precedente sobre el alcance de la inteligencia estratégica dentro de las operaciones del Estado. La misión demostró que la obtención de información, el análisis de los movimientos del adversario y la coordinación entre distintas capacidades institucionales podían resultar determinantes para cumplir un objetivo de alto riesgo preservando la vida de los secuestrados.Helicóptero usado en la Operación Jaque. Foto:Archivo particularLa experiencia de la ‘Operación Jaque’ también dejó en evidencia que las tareas de inteligencia rara vez son visibles. Mientras el país observó el rescate de los secuestrados, detrás existió un trabajo reservado desarrollado por analistas, investigadores, oficiales y personal especializado que durante meses recopiló información y verificó cada detalle de la operación.Ese modelo de trabajo sigue siendo una de las principales capacidades utilizadas para enfrentar fenómenos como el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión, el secuestro y las acciones de organizaciones armadas que mantienen presencia en distintas regiones del territorio nacional.Coronel Raimundo Malagón dando su testimonio sobre la Operación Jaque. Foto:Archivo particularLa ‘Operación Jaque’ también permanece como un referente de coordinación institucional. La misión integró capacidades operacionales, inteligencia y planeación estratégica alrededor de un objetivo común: rescatar a los secuestrados sin poner en riesgo sus vidas, una combinación que continúa siendo objeto de estudio dentro y fuera del país.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







