NoticiaLo último que se sabe de las víctimas es que fueron detenidas por la Unidad Antiextorsión y Secuestro (Unase).El ministro de defensa reconoció la responsabilidad del Estado en la desaparición forzada ocurrida en1995 Foto: Mindefensa20.06.2026 07:31 Actualizado: 20.06.2026 07:31

Este 18 de junio, el defensor de derechos humanos Jhon Ricardo Ubaté habría cumplido 55 años. Sin embargo, para su familia el tiempo parece haberse detenido desde mayo de 1995, cuando él, de 24 años, y su compañera de labores, Gloria Mireya Bogotá Barbosa, de 22, fueron detenidos por integrantes de la entonces Unidad Antiextorsión y Secuestro (Unase) en Cali y desaparecidos sin dejar rastro. Esa es la última pista que se tiene de ellos. Han transcurrido más de tres décadas desde entonces. Treinta y un años marcados por la incertidumbre, la búsqueda incansable y la ausencia de respuestas. Ahora, en cumplimiento de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Cidh), el Estado colombiano reconoció públicamente su responsabilidad por la desaparición forzada de ambos jóvenes y pidió perdón a sus familias.En el centro del acto, desarrollado en el Planetario de Bogotá, había un corazón suspendido. El sonido constante de sus latidos acompañaba una instalación artística de la que colgaban decenas de palabras: silencio, zozobra, confusión, desesperanza, ocultamiento. Cada una resumía una parte del camino recorrido por las familias Ubaté y Bogotá durante más de tres décadas de búsqueda.La obra artística fue una creación de Sandra Ubaté, con el apoyo de la familia Bogotá Foto:Natalia Peláez“El corazón siempre ha estado presente porque en la vida de los desaparecidos y de quienes buscamos hay un movimiento permanente, pendular, de emociones. Es como el ritmo del corazón: todo el tiempo atravesado por la incertidumbre y la esperanza”, explica Sandra Ubaté, hermana de Jhon Ricardo Ubaté, mientras se lleva la mano a su corazón.La instalación no solo narraba la historia de dos jóvenes desaparecidos. También contaba la historia de las madres, hermanas y familiares que tuvieron que convertirse en investigadoras, defensoras de derechos humanos y guardianas de la memoria para impedir que sus seres queridos fueran borrados del recuerdo.El reconocimiento del EstadoEl expediente fue llevado ante el sistema interamericano por el Colectivo de Abogados y Abogadas José Alvear Restrepo (Cajar). El 19 de junio de 2024, la Corte Interamericana de Derechos Humanos concluyó que Jhon Ricardo Ubaté y Gloria Mireya Bogotá fueron víctimas de desaparición forzada y declaró responsable al Estado colombiano por la violación de sus derechos.“En consecuencia, la Corte concluye que el señor Jhon Ricardo Ubaté y la señora Gloria Bogotá fueron víctimas de desaparición forzada, por lo que encuentra que el Estado es responsable de la violación de sus derechos”, señaló el tribunal en su sentencia.Ministro de defensa, Pedro Sánchez Foto:MindefensaComo parte de las medidas de reparación ordenadas por la Corte, el ministro de defensa, Pedro Sánchez, tuvo que encabezar el acto de reconocimiento de responsabilidad estatal.“Hay momentos en que el Estado debe reconocer sus errores, asumir sus obligaciones y dirigirse de frente a las víctimas y a sus familias”, afirmó el jefe de cartera. Frente a él, los familiares escuchaban en silencio. Algunos sostenían fotografías de Jhon y Gloria; otros lloraban al escuchar los nombres de sus familiares. “Les pido perdón por el sufrimiento causado a sus familias, por los años de incertidumbre, por la falta de esclarecimiento pleno de lo ocurrido y por la ausencia de una respuesta oportuna, efectiva e integral frente a sus derechos”, agregó el ministro.Aunque el reconocimiento representa un paso importante, para las familias sigue siendo insuficiente mientras no se conozca la verdad completa sobre lo ocurrido y no se establezca el paradero de las víctimas. LEA TAMBIÉN El día que desaparecieronEl 19 de mayo de 1995, Jhon Ricardo Ubaté y Gloria Mireya Bogotá se encontraban frente a la Clínica Tequendama, en Cali. Testigos relataron que agentes de la Unidad Antiextorsión y Secuestro (Unase) los detuvieron y los obligaron a subir a un vehículo oficial.Jhon, conocido por su familia como “Richard”, era un desmovilizado del Ejército popular de liberación (Epl). Junto a Gloria desarrollaba trabajo comunitario en el sector de Siloé, en la comuna 20 de Cali, donde había denunciado presuntas violaciones de derechos humanos ocurridas en la zona. Las familias sostienen que ambos se habían convertido en personas incómodas por su liderazgo social y por las denuncias que realizaban.La desaparición de Jhon transformó para siempre la vida de Sandra Ubaté. Tenía apenas 25 años cuando comenzó una búsqueda que continúa hasta hoy. “Por el camino uno se hace buscadora”, dice.Sandra Ubaté aprendió sobre procesos judiciales, técnicas de investigación y ciencias forenses. Presentó denuncias, revisó expedientes y tocó puertas durante años. En ese recorrido descubrió incluso que las autoridades habían omitido información fundamental sobre Gloria Bogotá.El evento tuvo lugar en el Planetario de Bogotá Foto:Natalia PeláezDurante mucho tiempo Sandra Ubaté apenas conocía el nombre de la joven que desapareció junto a su hermano. Tuvo que reconstruir su historia a partir de testimonios, consultar archivos y acudir una y otra vez a la Registraduría para demostrar que Gloria Bogotá existía y que había sido detenida junto a Jhon Ubaté. Solo hasta 2020 logró ubicar a la familia Bogotá y contarles el trabajo que había adelantado durante más de dos décadas.Una espera de más de 30 añosMargarita Barbosa tiene hoy 82 años. Cada Navidad, cada Día de la Madre y cada cumpleaños ha esperado el regreso de Gloria. “Han sido demasiados años de tristeza”, dice mientras sostiene unas rosas rojas y observa una imagen de su hija junto a ella.Amanda Leonor Bogotá, la mayor de los seis hermanos, también ha cargado con el peso de la ausencia. Le ha correspondido acompañar a su madre, sostener a la familia y mantener viva la búsqueda. Para ellas, la lucha ya no es únicamente por Gloria Bogotá y Jhon Ubaté. También es por las miles de personas desaparecidas en Colombia y por las familias que continúan esperando respuestas.La batalla judicialSegún el abogado Reinaldo Villalba Vargas, del Cajar, el proceso estuvo marcado por irregularidades. Una de las más graves ocurrió en enero de 2004, cuando una decisión absolutoria de posibles victimarios dentro de la investigación nunca fue notificada a las víctimas ni a sus representantes.“El telegrama que debía informar la decisión nunca llegó a la familia ni a los abogados, razón por la cual esa sentencia absolutoria no pudo ser impugnada dentro del término legal. Consideramos que fue una maniobra que contribuyó a la impunidad”, señala.Tras años sin avances en Colombia, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos llevó el caso ante la Corte Interamericana, que finalmente emitió su sentencia el 19 de junio de 2024.Las familias continúan su búsqueda aún después de 31 de años Foto:Natalia PeláezAdemás del acto de reconocimiento, el tribunal ordenó al Estado continuar las investigaciones, diseñar un plan para localizar a las víctimas y adoptar diferentes medidas de reparación.“La participación de las autoridades públicas es la razón de ser de este delito. Esto es lo que sitúa a la desaparición forzada en la grave categoría de crimen contra la humanidad”, señala la sentencia.El reconocimiento público de responsabilidad era una deuda pendiente con las familias. Sin embargo, no cierra la herida ni responde las preguntas que las acompañan desde hace más de tres décadas.Todavía no hay condenados por la desaparición de Jhon Ricardo Ubaté y Gloria Mireya Bogotá, y persiste la impunidad.Y, sobre todo, todavía permanece el mismo vacío que comenzó aquella mañana de mayo de 1995. Un vacío que ninguna ceremonia puede llenar mientras siga sin respuesta la pregunta que sus familias repiten desde hace 31 años: ¿Dónde está Jhon Ricardo Ubaté? ¿Dónde está Gloria Mireya Bogotá?Natalia Peláez SabogalEscuela de Periodismo Multimedia EL TIEMPO Redacción Justicia Conozca más noticias de Justicia: LEA TAMBIÉN Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.