Por Eduard Ribas i Admetlla |
Washington (EFE).- Cuando el próximo 4 de julio los fuegos artificiales retumben sobre Washington para conmemorar los 250 años de la independencia de Estados Unidos, el gran protagonista no será la figura de George Washington, el primer presidente del país, sino el actual mandatario, Donald Trump.
El líder republicano ha convertido los actos por el aniversario de la emancipación estadounidense de 1776 en una exaltación de su propia figura, con mítines de claro tono electoral y monedas conmemorativas con su rostro, lo que sus críticos consideran un claro secuestro de estas festividades.
Trump toma el protagonismo
Trump planea dar un gran discurso ante miles de simpatizantes el Día de la Independencia en la Explanada Nacional de Washington, el gran parque que conecta el Capitolio con el Monumento a Lincoln, en un espectáculo que incluirá pirotecnia y el sobrevuelo de aviones de combate.












