Casi dos años después de tomar posesión del cargo, el Govern de Salvador Illa (PSC) ha logrado este jueves la aprobación de los primeros presupuestos y apuntar así la legislatura catalana. Con un gasto de casi 49.000 millones, el Ejecutivo se apresta ahora a desplegar las cuentas que, posiblemente, serán las únicas de su mandato al estar marcado el próximo ejercicio por la nutrida agenda electoral de los comicios municipales y las generales. Tras la aprobación, el Govern fija la mirada en el sistema de financiación, que le exige ERC y que sigue en el aire, y el grave conflicto en educación, aplazado hasta el próximo curso. Las cuentas han recibido luz verde con el bloque de investidura formado por PSC, ERC y Comuns (69 votos) y el rechazo del resto de grupos: Junts, PP, Vox, CUP y Aliança Catalana (66). La diputada de Junts, Noemí Nieto, se ha equivocado de voto. Tras muchos meses de negociaciones, la aprobación de las cuentas ya era cuestión de tiempo, pero ha sido acogida como una victoria y un gran alivio para el Ejecutivo, que ve cómo se consolida su proyecto e interpreta que se certifica la estabilidad política y la normalidad institucional. “Las Cuentas son la herramienta para generar prosperidad y riqueza y reforzar el Estado del bienestar”, ha celebrado la consejera de Economía, Alícia Romero. La líder económica del gobierno catalán ha agradecido la “responsabilidad y el compromiso” de ERC y Comuns en una negociación que ha calificado de “difícil” y ha asegurado que el acuerdo ha sido posible porque las fuerzas implicadas han priorizado “lo que nos une” frente a “lo que nos separa”. A la salida de la votación, Romero ha sido junto a Illa la persona más buscada de socios y oposición. Cataluña se suma así a una lista de comunidades autónomas con presupuestos como Navarra, Asturias o País Vasco. La cifra de 49.000 millones es la cifra más alta de la historia de los presupuestos de la Generalitat. A partir del día 14 de este mes, los diferentes departamentos empezarán a recibir las diferentes asignaciones presupuestarias para empezar a ejecutar sus partidas públicas.Los presupuestos han certificado la alianza del bloque de investidura. Esquerra ha justificado su apoyo en contraste con Junts al alegar que rechazan “el bloqueo político”. “Ser coherente no es ser inmovilista”, ha afirmado Ester Capella, portavoz de ERC, que ha recordado que Cataluña “necesita presupuestos”. “No porque el Govern se los haya ganado y haya hecho los deberes, sino porque el país no puede permitirse seguir parado”, ha puntualizado. La republicana ha reivindicado haber incorporado a las cuentas el plan de pueblos, la línea orbital y el plan regenera de rehabilitación de edificios. “Ya no habrá excusas para cumplir los acuerdos. La pelota está en su tejado”, ha afirmado la portavoz, que no se ha detenido en la financiación y sí en educación. “Tenemos que resolver el conflicto. Hay que pensar a largo plazo y dotarlo de los recursos que necesita”, ha afirmado.Con un tono enérgico, Jéssica Albiach, líder parlamentaria de Comuns, ha reivindicado toda la batería de medidas en favor de la vivienda que han incluido en el proyecto, como doblar las ayudas para el alquiler o catalogar bajos como vivienda protegida. Y, sobre todo, ha exigido que este agosto esté ya en vigor la ley para prohibir la venta especulativa, cuya propuesta se debatirá la semana que viene en el Parlament. “Las casas son para vivir. La clave de bóveda del mandato es la vivienda”, ha insistido. “Hemos creado una oficina para multar a quienes se saltan la ley del alquiler. A ver si hay de una santa vez este Govern les multa”. La diputada ha remarcado la distancia con su socio al criticar que impulsa la ampliación del aeropuerto en un contexto de cambio climático y de temperaturas extremas.Junts, que ha presentado 1.300 enmiendas, ha afirmado que las cuentas están lejos de demostrar estabilidad cuando se aprueban en el ecuador del mandato. El diputado Antoni Castellà, que ha acusado al Govern de instalarse en la “resignación” en lugar de actuar con “ambición y liderazgo”, ha calificado de “inaudito” que el Govern registrara un proyecto en el Parlament para retirarlo semanas después por falta de apoyos, como ocurrió en marzo, con una reserva de 800 millones de euros para “contentar” a los socios. Tras señalar el ahogo económico de la Generalitat por el déficit fiscal, Castellà ha reclamado al Govern un “cambio de rumbo”, ha recordado que el concierto económico que su partido reclama no es eslogan, sino una “herramienta imprescindible” de soberanía, y ha reprochado a Illa no haber aceptado ninguna de sus enmiendas. “Hablan de transversalidad, pero esto es inaudito. No hay precedentes de que un Govern no acepte ni una enmienda del principal grupo de la oposición”. El popular Juan Fernández, nuevo secretario general del PP catalán, ha calificado de “surrealista” que se aprueben ahora las cuentas. “Su obsesión por la prosperidad compartida es un magnífico eslogan. No se reparte con videos en Tick tock o en Instagram”, le ha espetado a Illa. El portavoz de Vox en el Parlamento de Cataluña, Joan Garriga, por su parte, ha acusado al Govern de imponer un “expolio fiscal injusto y confiscatorio” a los catalanes a través de la recaudación de impuestos.