Modrić, con plata en 2018 y bronce en 2022, llegó a su quinta Copa del Mundo como referente de una generación que combina experiencia y energía juvenil dentro del vestuario croata (REUTERS/Peter Cziborra)Croacia llegó a los octavos de final del Mundial 2026 con Luka Modrić como su referente más visible, y el partido ante Portugal en Toronto no será la excepción. A sus 40 años, el capitán de los Vatreni se convirtió en el eje alrededor del cual el seleccionador Zlatko Dalić construyó el plan para frenar a la selección portuguesa y a un Cristiano Ronaldo que disputó su sexta Copa del Mundo.El propio Dominik Livaković fue el primero en poner sobre la mesa el peso simbólico y táctico de su capitán antes del duelo. “Estoy convencido de que el equipo y yo haremos todo lo posible para que Luka continúe su camino. Sabemos qué tipo de carreras tuvieron, y sé cuánto significa Luka para todos nosotros con sus consejos, su comportamiento en el campo y su formación”, declaró el golero en la rueda de prensa oficial previa al encuentro. En ese sentido agregó: “Solo puedo decir lo mejor a Luka: desde su comportamiento hasta los consejos que nos da, es un ejemplo para todos nosotros”.PUBLICIDADEsa figura de referencia que Modrić ocupa dentro del vestuario croata tiene un correlato directo en el campo. Dalić identificó el mediocampo como la zona donde se definiría el partido, y fue allí donde el capitán debía marcar la diferencia. “Creo que la clave estará en el centro del campo, ahí es donde el partido se romperá. Portugal tiene un equipo fantástico, una amplia selección de jugadores que juegan un fútbol técnico y tendremos que tener cuidado allí”, señaló el seleccionador. Frente a Vitinha y Bruno Fernandes, los nombres que el propio Dalić señaló como los ejes portugueses en esa zona, Croacia apostó por responder “con agresividad y un bloqueo sólido”.PUBLICIDADDominik Livaković acumuló cuatro victorias en tandas de penales en los dos últimos Mundiales y preparó el duelo ante Portugal con un análisis específico de los tiradores rivales (REUTERS/Peter Cziborra)Dalić reconoció que los resultados previos del grupo —victorias ante Panamá y Ghana— elevaron el estado anímico del plantel y generaron la química necesaria para afrontar la fase de eliminación directa.El propio Livaković recordó que contra Panamá el equipo sintió “calambres”, pero que el apoyo de las gradas en Toronto fue determinante. “A veces pasa en el campo que el apoyo desde las gradas te ayuda y ahí es donde nos ayudó”, explicó. El mismo estadio donde los Vatreni ya habían actuado en la fase de grupos fue el escenario elegido para este duelo de octavos, y la familiaridad con el recinto no fue un detalle menor para el cuerpo técnico.PUBLICIDADDel otro lado, Ronaldo llegó a Toronto con 25 apariciones en Copas del Mundo, una más que las 22 de Modrić. Sus trayectorias se cruzaron durante seis años en el Real Madrid, donde ganaron juntos 16 trofeos, entre ellos cuatro Champions League, y disputaron 222 partidos.Ese respeto mutuo no impidió que Dalić advirtiera sobre los riesgos que representa el portugués. "Portugal está en la cima del fútbol mundial, tienen un entrenador fantástico y a Ronaldo, que puede marcar desde cualquier posición. Son técnicamente excelentes, defienden el balón de forma excelente y son realmente un equipo nacional completo", señaló el técnico croata. La advertencia incluyó un dato histórico que pesa: Croacia nunca ha vencido a Portugal en un partido oficial, solo en un amistoso.PUBLICIDADZlatko Dalić identificó el mediocampo como la zona donde se definiría el partido, con Vitinha y Bruno Fernandes como los ejes de Portugal frente a la agresividad y el bloqueo croata (Reuters/James Lang)El plan de Dalić para neutralizar al rival tuvo un punto específico de atención: el contraataque portugués. “Sabemos que tienen a un hombre que es especialista en rupturas, que es el mejor en ello. Lo estudiamos y lo vimos. Defender el contraataque es cuestión de concentración y depende de los jugadores poner el máximo esfuerzo. Es importante que no caigamos en fintas, especialmente en bloqueos”, detalló el seleccionador. Aunque Portugal no fue del todo convincente en la fase de grupos —con empates ante Congo y Colombia—, Dalić fue categórico: “También dije de nosotros que después de la fase de grupos, empieza una competición completamente nueva. Todo lo que pasó antes debería olvidarse”.PUBLICIDADLivaković, quien acumula una historia de penales decisivos con Croacia, también preparó esa instancia con análisis específicos. “Por supuesto, se está haciendo un análisis adicional de las sanciones. Se analizan muchos detalles, pero también se analizan a los porteros, así que siempre es una gran competencia entre tiradores y porteros”, explicó. Dalić lo respaldó con números: “Hemos ganado cuatro partidos en penaltis en los dos últimos Mundiales, así que mañana sigamos así. La concentración es importante en los tiradores, pero también la habilidad del portero. No es solo felicidad, es concentración".Para Modrić, que acumula una medalla de plata del Mundial 2018 y un bronce en 2022, esta fue la quinta Copa del Mundo de su carrera. Para Ronaldo, la sexta. Ninguno de los dos ha ganado el torneo con su selección, y Toronto representó para ambos, según lo planteó el propio entorno de los equipos, será el último baile para conquistar el tan ansiado título.PUBLICIDAD
Por qué Modric se convirtió en el motor de Croacia para eliminar a la Portugal de Cristiano Ronaldo
El mediocampista de 40 años fue señalado por el portero Dominik Livaković y el seleccionador Zlatko Dalić como el eje del vestuario y del mediocampo croata en el duelo de 16avos de final ante los lusos en Toronto















