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AlephDel 7 al 19 de julio llega la XXIII edición de la Feria Internacional del Libro en Guatemala (Filgua).

Luego de haber sido uno de los países más entusiastas con la digitalización escolar desde los años 90, pero sobre todo en la década de 2010, Suecia volvió a los libros impresos desde el año 2023, para lo cual el gobierno de ese país destinó millones de coronas suecas, con el fin de que cada estudiante tuviera, de nuevo, libros y materiales impresos, pasara menos tiempo frente a las pantallas (celulares incluidos) y recuperara la escritura a mano, que favorece la comprensión, la memoria y el desarrollo cognitivo. Algo que las pantallas y los teclados no lograron en más de una década.

¿Por qué tomaron esa decisión? Porque las y los estudiantes dejaron de poner atención, se acostumbraron a tener respuestas inmediatas, además del deterioro del pensamiento analítico, la escritura a mano y la comprensión lectora. Indicadores claros, debates intensos, así como evaluaciones internas e internacionales los llevaron a volver a los libros. ¿Suecia abandonó la tecnología? No, para nada. Suecia está logrando los balances necesarios para que la tecnología sea un medio y no un fin en sí misma, y ya no le da a las computadoras, celulares y tabletas el lugar central del aprendizaje, aunque no dejan de reconocer su valor pedagógico, sobre todo pensando en el ámbito laboral que enfrentarán las nuevas generaciones.