Sonó el timbre de casa a las 22.33. Una hora un tanto extraña, más propia de Renfe que de recibir visitas. Era un extraterrestre que tenía hambre:—Pasa, anda. Al cruzar la puerta —son gente exótica— no dijo ni buenas noches. Iba por el pasillo preguntando a voces qué narices es la SEPI. “¿Qué es la SEPI?, ¿qué es la SEPI?”. ¿No lees prensa extranjera?, respondí. Para saber qué pasa en España, hay que suscribirse a la prensa extranjera; esto es de primero de tertulianismo y de español. El extraterrestre ni se inmutó. Ante tanto silencio, comencé a explicarle cómo está España —nuestra querida España, esa España nuestra— con el móvil. El algoritmo empezó fuerte. Abrí TikTok y apareció la cuenta de Pedro Sánchez con un vídeo de hace solo unos días. El presidente aparece sentado en una mesa de madera, que tiene pinta de ser la del Consejo de Ministros, y muy serio —porque tienes que estar serio en un día así— y dice: “Bebe agua. Ponte crema solar”. E insiste: “Evita hacer deporte durante las horas más calurosas del día”. Afortunadamente, las imágenes son de verdad. Menos mal que se publicó horas después de que José Luis Ábalos fuera condenado a 24 años de cárcel. Esto, le dije, es como si condenan a tu mejor amigo y en el grupo de WhatsApp de los colegas se hace el silencio, esperando a que digas algo. Entonces, aguantas un par de horas y colocas ahí un enlace de YouTube con la reproducción de los berberechos junto a un mensaje: “Ojito con esto”. Si el vídeo de Sánchez contó con el visto bueno de la Moncloa, cómo habrán sido los descartes. El marciano no dijo ni mu.Leí entonces en voz alta un par de comentarios muy interesantes entre los cientos y cientos que perdieron el tiempo en escribir en la cuenta del presidente. “Hay que ponerse crema cara al sol para no ponerse rojo”, escribió el usuario David. “Y más si el sol da hacia la FACHAda de tu casa”, respondió uno llamado El Sombrerazo. “Basta ya de insultos”, soltó de pronto el alienígena. “Que los hijos de puta dejen de insultar de una vez”, gritó. Y se hizo el silencio. Ni en tu casa es fácil ser español.Abrí después X, antes Twitter y antes nada porque no existía, y apareció una noticia sobre Albert Rivera, creador de Ciudadanos. Era del 28 de junio: “Albert Rivera crea una empresa para impartir cursos de liderazgo”. Poca broma. Luego fui a las tendencias, lo más comentado, y ahí estaba el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, alentando un fraude electoral. Le dije al alien que el líder del PP no es presidente del Gobierno porque no quiere. Y que si gana otra vez en 2027, y ya quiere, pues habrá que ver si puede, porque lo mismo hay un pucherazo con los votos que vienen de fuera, que casi siempre votan al PP. “¿Y qué es la SEPI?”, insistió el marciano. Tonto no era, no.Entonces apareció un vídeo en Instagram muy viral de “Ciudadano alternativo”, con 317.000 seguidores. Ahí insisten en el fraude con una teoría muy buena: que el PSOE tiene multitud de perfiles en redes sociales por países de Latinoamérica. Al alien le enseñé que el PP tiene una que se llama PP Argentina, pero que, por lo que sea, se le habrá olvidado mencionar.“¿Y la SEPI?”, insistía. Harto, pregunté a la IA cómo explicarle a un extraterrestre semejante duda. La respuesta es real: “Imagina que el planeta Tierra tiene un gran jefe llamado ‘Estado español’ y el Estado no quiere dirigir directamente todas las empresas importantes. En lugar de eso, crea un robot administrador llamado SEPI”. El marciano puso cara de incredulidad. Ahí no pude más. Encendí la tele y le dije: “Toma, ponte Horizonte”.