"No todas las personas que gestan son mujeres. No todas las personas menstruantes son mujeres". La idea universal de gestación oculta muchas otras posibilidades reales y la cineasta Patricia Ortega las explora, indagando de nuevo en las infinitas variaciones del cuerpo humano en su segundo largo, 9 lunas, una comedia muy divertida, emotiva y muy didáctica estrenada en el Festival de Málaga y protagonizada por Zack Gómez-Rolls.PublicidadÁngel se ha quedado embarazado, decidir si quiere seguir adelante y parir se convierte en un examen vital para él, no solo acerca de tener o no un bebé, sino también sobre su propia identidad y sobre la manera en que entiende la masculinidad. Es ficción, pero no ciencia-ficción.Ángel es un hombre trans al que sólo le falta un último paso para completar su transición. Víctima del cispassing, dispuesto a cumplir con todas las normas impuestas por esta sociedad cisheteropatriarcal y conseguir así parecer más hombre que cualquier hombre, se entera de que está preñado y todas sus convicciones se tambalean. Esa obsesión del personaje por la idea de masculinidad dominante permite a la directora denunciar la concepción binaria que reina en el mundo "y que tenemos incluso en la comunidad (queer)". Ver vídeo Trailer de '9 lunas'.Caramel Films"Esto sigue siendo algo con lo que nos enfrentamos. A veces quieres pasar desapercibido y para eso entras en el aro, en ese dogma. Es algo que no hemos superado. La concepción binaria del mundo es algo que excluye y que genera más problemas que oportunidades, y no solamente está afuera, en la familia, en el trabajo… es como un tumor dentro de nosotros, porque lo hemos aprendido desde la educación. Ese es el mayor trabajo que tenemos que hacer", dice Patricia Ortega, coautora del guion de 9 lunas junto a José F. Ortuño y Olmo Figueredo (también productor).PublicidadCuerpo y humorRastreadora de todas las posibilidades del cuerpo -ya lo hizo en su ópera prima, Mamacruz-, Patricia Ortega es plenamente consciente de que "el cuerpo es lo único que tenemos que es nuestro, y al mismo tiempo es el sitio donde todo lo que nos rodea intenta influir o determinar". Desde esa certeza y desde los "conflictos" que ha tenido por su cuerpo -en la infancia "porque era gordita" y después por su bisexualidad- es de donde le surge el impulso para escribir historias como ésta. Y, de nuevo, por su propia experiencia en la vida, es el sentido del humor el vehículo que elige para contarlas. "A mí el humor me ha salvado la vida literalmente y creo que en la cotidianidad eso pasa muchísimo".Y la comedia en 9 lunas le debe mucho al personaje del padre del protagonista, interpretado con mucha humanidad y muchísima gracia por Jorge Sanz. "Para que yo lo entienda, ¿los hombres no pueden mmmmmm, no?". Todas sus preguntas son las misma que la inmensa mayoría de los espectadores se harán cuando vean la película. "Yo le decía a Jorge: mira, tu personaje es maravilloso porque es ese papá o abuelo o amigo o tío que uno tiene, que por amor quiere cambiar, pero que es torpe, que dice las peores cosas del mundo, pero no importa porque tiene el impulso y entiende que tiene que cambiar, aunque no lo entienda todo, aunque meta la pata", explica Patricia Ortega, que con cierto afán pedagógico invitó al rodaje a un joven trans para que diera una charla a todo el equipo. "La mayoría era gente muy clásica y heteronormativa. Tuvieron muchas preguntas, como el personaje de Jorge Sanz", cuenta la directora.PublicidadLa genitalidad y el géneroKiti Mánver, María León y Fernando Guallar completan el reparto de una película feel good que desde la comedia y el intento de empatizar con todos los espectadores plantea debates de absoluta actualidad y necesarios. Bien recibida en las proyecciones que se han hecho antes del estreno, la película ha recibido, sin embargo, algunas críticas de un sector del feminismo, molesto por robar el "espacio sagrado de la mujer, que es parir"."Si pensamos siempre en la genitalidad y en el género, nos estamos limitando. El cuidado, el nacimiento, todo eso se asocia a lo femenino, y eso es una visión sexista y hay que deconstruirlo desde lo más profundo porque es algo que asumimos como normal y no es así", dice la directora, que añade: "Yo siento la necesidad de ver figuras masculinas en la cocina, en el parto, en el cuidado, porque si no, parece que siempre nos estamos representando a nosotras mismas, dándonos la responsabilidad de algo que no es solo de nosotras, que es de todo el mundo, más allá del género".9 lunas se reivindica en su denuncia desde el tratamiento visual, con líneas verticales y espacios cuadriculados, donde todo parece estar en su lugar, para las escenas en las que Ángel siente la presión de parecer un hombre, y con mucho colorido, cámara en mano y cierto caos en los momentos familiares de amor y solidaridad. Una decisión política que acompaña a la realidad de que todo en la vida es política, "de que la intimidad es también política"."Nací en un país (Venezuela) donde todo es político y panfletario y propaganda, y estando allá me reclamaban historias políticas y yo decía que ya las hacía. Lo íntimo, la intimidad, lo personal, lo subjetivo, lo sensorial, el imaginario más íntimo es político porque va hacia lo que somos como seres humanos y eso se enfrenta mucho con lo que tenemos como sociedad o como frontera de vida. Yo creo que eso es lo más político que existe, aunque haya gente que no lo vea".
Patricia Ortega cuestiona la idea universal de gestación con un embarazo trans en '9 lunas'
Comedia ‘feel good’, la película es la historia de un hombre trans que se queda embarazado.









