OpiniónLa mayoría de las crisis no son fruto de una gran equivocación que se produce de repente, sino de errores imperceptibles que se repiten en el tiempo.01.07.2026 22:01 Actualizado: 01.07.2026 22:01 En 1986 el transbordador espacial Challenger explotó 73 segundos después del despegue. Millones de personas vieron cómo sus siete tripulantes murieron, y cómo la Nasa, una institución donde trabajaban algunos de los mejores ingenieros del mundo, se equivocó al aprobar esa misión.La socióloga estadounidense Diane Vaughan analizó ese episodio y publicó, diez años después, el libro The Challenger Launch Decision, una obra que hoy se estudia en disciplinas tan distintas como la sociología, la psicología organizacional y la administración. Su investigación muestra nuestra inclinación a buscar culpables individuales cada vez que ocurre una tragedia, cuando muchas veces lo que sucede es el resultado de una cadena de advertencias ignoradas, personas que interpretan información fragmentada desde perspectivas distintas y pequeñas decisiones grupales equivocadas.En concreto, esta socióloga sostiene que detrás de muchos problemas no hay individuos incompetentes, ni saboteadores actuando solos, sino instituciones que dejan de ser cuidadosas por el afán de producir resultados rápidos.El resultado es que entre todos erosionamos las reglas mínimas que hacen posible la convivencia.Para Vaughan, el camino hacia la “normalización de la desviación” funciona más o menos así: se detecta una anomalía, se hacen análisis fragmentados por parte de equipos disímiles, se decide que no es tan grave y se asume el riesgo como aceptable.Esta teoría no solo se aplica en la ingeniería aeroespacial, sino en casi todos los niveles de la vida social. Incumplimos normas porque creemos que nadie lo va a notar; aceptamos obras públicas que se prolongan indefinidamente porque “es mejor eso que nada”; convivimos con la inseguridad bajo el lema de “no dar papaya” y toleramos que se rompan las reglas fiscales, porque pocos entienden eso que significa.De hecho, hay quien podría decir que en nuestro país la “normalización de la desviación” es un asunto de supervivencia, entre otras razones, porque si quienes dirigen nuestros destinos no responden al mover la línea de lo aceptable, por qué las personas comunes tendríamos que hacerlo.El resultado es que entre todos erosionamos las reglas mínimas que hacen posible la convivencia. La mayoría de las crisis no son fruto de una gran equivocación que se produce de repente, sino de errores imperceptibles que se repiten en el tiempo y que poco a poco van normalizando los comportamientos desviados. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.