La Starship de SpaceX tiene a todos acostumbrados a lo que eufemísticamente se denomina “desmontaje rápido no programado”, es decir, a explotar. Pero esos accidentes se suelen producir después del lanzamiento. En la noche de este miércoles (madrugada en la España peninsular), el cohete espacial de la empresa de Elon Musk ha explotado en tierra durante una prueba de fuego estática de su cohete Super Heavy.
Se trataba de una prueba rutinaria de ignición, con vistas a preparar la décima prueba de vuelo de la nave espacial, cuya fecha aún no estaba anunciada. Sin embargo, al rato de encenderse los motores, la nave espacial ha estallado provocando una enorme bola de fuego en Starbase, que es al tiempo la base de SpaceX y el municipio de Texas de reciente constitución donde esta se encuentra.
Según la retransmisión del ensayo que estaba llevando a cabo la web especializada NSF, la explosión se produjo a las 11:01:52 de Texas, casi las 6.02 minutos en la España peninsular. El accidente supone un serio contratiempo para SpaceX por los daños causados en la base. Se han sucedido otras explosiones menores y un enorme incendio continuaba una hora después de la explosión. La compañía no dio de forma inmediata acerca de lo ocurrido.












