El presidente Bernardo Arévalo atribuyó este miércoles 1 de julio el repunte de hechos violentos registrado en los últimos días en distintos puntos del país al denominado "efecto vejiga", un fenómeno que, según explicó, ocurre cuando las acciones de las fuerzas de seguridad obligan a las estructuras criminales a abandonar los territorios donde operan y trasladarse a otras áreas, donde disputan el control con grupos rivales.

Uno de los hechos más recientes ocurrió en Sanarate, El Progreso, donde un ataque armado dejó siete personas muertas. De acuerdo con las autoridades, ese caso estaría relacionado con la disputa por el control del territorio para la venta de drogas al menudeo.

Durante una conferencia de prensa, Arévalo afirmó que el comportamiento de las organizaciones criminales responde a la presión ejercida por los operativos de seguridad.

"Estamos teniendo unas semanas que son complicadas porque estamos viendo el efecto vejiga, que es conocido, no solo en Guatemala, sino internacionalmente, como uno de los efectos que sucede cuando las autoridades realizan políticas efectivas que les niegan el control del territorio a las bandas criminales y que, al negarles ese control, las obligan a emigrar a otros lugares. Y eso es lo que ha estado pasando", expresó Arévalo.