Guatemala enfrenta una transformación del crimen organizado que ya no se limita al narcotráfico, sino que involucra tráfico de armas, lavado de dinero, migración irregular, corrupción institucional y control territorial, advirtieron representantes de la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa) y autoridades de seguridad durante la presentación del estudio “Drogas, armas y efectivo”.
El documento, elaborado con enfoque de inteligencia estratégica, sostiene que “la advertencia del 2011 es ahora el entorno operativo del 2025” y concluye que las redes criminales evolucionaron más rápido que las instituciones estatales.
En el 2011, Centroamérica era vista como una nueva “supercarretera” para el narcotráfico, mientras que en el 2025 la región funciona como un sistema logístico criminal integrado. Además, el crimen ha permeado en los poderes locales y en las comunidades.
Durante la actividad participaron empresarios, autoridades de seguridad y expertos internacionales, quienes coincidieron en que el país atraviesa un proceso de fortalecimiento y diversificación de las estructuras ilícitas.
Leo Powell, director general corporativo de Powell Advisory Group LLC, afirmó que Guatemala dejó de ser únicamente un territorio de tránsito y se ha convertido en un país estratégico para almacenamiento de drogas, lavado de activos, migración y disputa territorial.













