NoticiaEl fenómeno se da en un contexto de calentamiento sostenido y con el inicio de un episodio de El Niño que podría ser el más intenso en décadas.El mar global lleva 36 meses por encima del promedio histórico y en junio de 2026 superó todos los registros anteriores para la época Foto: iStockPERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD01.07.2026 17:20 Actualizado: 01.07.2026 17:20
El océano global batió un nuevo récord el 21 de junio de 2026. Ese día, los datos del Servicio Copernicus de Cambio Climático (C3S) registraron una temperatura superficial media del mar de 20,86 °C para las latitudes extrapolarares —entre los 60° norte y 60° sur—, superando los 20,83 °C registrados en 2023 y 2024 para la misma fecha. Los datos del Servicio Copernicus de Medio Marino (CMEMS) llegaron a la misma conclusión por una vía independiente: 21,0 °C, una décima por encima de los registros previos. Dos sistemas distintos, una misma conclusión: el mar nunca había estado tan caliente en este momento del año. LEA TAMBIÉN El anuncio fue emitido de forma conjunta por el Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Plazo Medio (ECMWF) y Mercator Ocean International, las instituciones que respectivamente implementan ambos servicios Copernicus. "Las condiciones actuales podrían indicar el comienzo de una nueva fase, conduciéndonos, una vez más, hacia territorio desconocido", advirtió Carlo Buontempo, director del C3S en el ECMWF. "Con las temperaturas del océano en estos niveles y El Niño en el horizonte, es probable que veamos cómo caen nuevos récords de temperatura en los próximos meses."El fenómeno combina el efecto acumulado del cambio climático con el inicio de un episodio de El Niño Foto:Área Metropolitana del Valle de AburráUn océano que lleva tres años sin enfriarseEl nuevo récord no es un evento aislado. En los últimos tres años, el océano global fuera de las regiones polares ha registrado temperaturas entre 0,35 °C y 0,73 °C por encima del promedio histórico de largo plazo. En junio de 2026, esas anomalías alcanzaron los niveles más altos registrados para esta época del año.Detrás de este calentamiento sostenido hay un fenómeno de fondo: el cambio climático impulsado por el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Los océanos actúan como el principal regulador térmico del planeta. Absorben la mayor parte del calor atrapado por esos gases en la atmósfera —se estima que más del 90% del exceso de energía generado por el calentamiento global termina en los mares—, lo que ha provocado que su temperatura suba de manera constante y acumulativa durante décadas. El resultado es que cada nuevo episodio de calentamiento natural, como El Niño, parte de una línea base más alta que el anterior, amplificando sus efectos.El episodio actual de El Niño —fenómeno climático natural asociado al calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial— fue anunciado oficialmente por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) el 2 de junio de 2026, y declarado también por la NOAA de Estados Unidos el 11 de junio. Según los modelos de predicción estacional del C3S, su intensidad podría alcanzar niveles no vistos en décadas.El contraste con el episodio anterior resulta revelador. Cuando en junio de 2024 el océano global alcanzó sus últimos récords para esa fecha, las condiciones ENSO estaban regresando a la neutralidad tras el El Niño iniciado en la primavera de 2023. Ahora, el nuevo récord llega cuando el fenómeno apenas comienza. Eso, advierten los científicos, abre la posibilidad de que las marcas sigan cayendo en los meses por venir. LEA TAMBIÉN Tormentas más intensas, mares más estresadosUn océano más caliente no es solo un dato meteorológico: es un multiplicador de riesgos climáticos y ambientales con consecuencias concretas sobre el clima, las costas y los ecosistemas.Las temperaturas superficiales elevadas mantienen la atmósfera más cálida por más tiempo, aportan energía adicional a los sistemas de tormenta y aumentan la evaporación. Ese mecanismo incrementa el potencial de precipitaciones extremas e inundaciones, algunos de los desastres de mayor impacto económico y humano en el mundo. A su vez, el calentamiento del océano contribuye al aumento del nivel del mar y acelera la fusión del hielo polar.El mar más caliente de la historia reciente augura tormentas más intensas. Foto:AFPEl fenómeno también propicia la proliferación de olas de calor marino: períodos de temperaturas oceánicas anormalmente altas que disrumpen ecosistemas y pesquerías, afectan las economías costeras y pueden intensificar las olas de calor en las zonas terrestres cercanas. Los arrecifes de coral, los manglares y las poblaciones de peces son especialmente vulnerables a estos eventos, que pueden desencadenar blanqueamientos masivos, migraciones de especies y colapso de stocks pesqueros con efectos directos sobre la seguridad alimentaria de millones de personas.Adicionalmente, un episodio de El Niño representa en sí mismo una fuente de calor para la atmósfera, con capacidad de elevar las temperaturas globales y reconfigurar los patrones climáticos en todo el planeta: sequías en algunas regiones, lluvias excepcionales en otras, e inviernos más suaves o más severos según la latitud.Ciencia abierta para territorios desconocidosLos registros del 21 de junio de 2026 fueron detectados de forma independiente por dos sistemas de monitoreo distintos. El C3S basa su seguimiento en ERA5, la reanálisis global del ECMWF que reconstruye el clima horario desde 1940 integrando observaciones con modelos de predicción numérica. El CMEMS utiliza el sistema GLO12 de Mercator Ocean International, un modelo oceánico tridimensional de alta resolución que asimila datos de satélites e instrumentos in situ.Ambos sistemas se nutren de observaciones satelitales de la Agencia Espacial Europea (ESA) y EUMETSAT, entre otras fuentes. El hecho de que los dos lleguen a la misma conclusión por métodos independientes refuerza la solidez del hallazgo. "Que los datos de Copernicus Marine alcancen la misma conclusión a través de métodos independientes habla de la solidez de la ciencia europea —y de por qué los datos abiertos y robustos importan ahora más que nunca", subrayó Buontempo. LEA TAMBIÉN El océano nunca había estado tan caliente en junio. Foto:iStockLos científicos de Copernicus continúan monitoreando la evolución de la situación para determinar si la superación del récord es temporal o indica una tendencia persistente. Con los modelos apuntando a un El Niño potencialmente fuerte, las proyecciones anticipan que los registros de temperatura seguirán cayendo en los próximos meses, tanto en el océano como en la superficie terrestre.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










