Un nuevo estudio, publicado en la revista científica Frontiers in Ocean Sustainability, sugiere que la inteligencia artificial podría brindar a los inspectores de aeropuertos y correos una mejor manera de detectar el comercio ilegal de especies marinas.Los investigadores entrenaron un software para escanear imágenes de rayos X en 3D e identificar aletas de tiburón, caballitos de mar y pepinos de mar, tres productos vinculados al tráfico ilegal de fauna marina que se suelen movilizar a través de aeropuertos, rutas postales y hasta en equipaje de pasajeros. El comercio ilegal de vida silvestre puede diezmar las poblaciones silvestres, propagar enfermedades, introducir especies invasoras y alimentar redes criminales que ya saben cómo transportar mercancías clandestinamente a través de las fronteras, destaca el estudio que también fue difundido por el portal digital EcoNews, especializado en temas medioambientales. Publicidad‘6.300 caballitos de mar en cajas embaladas’: apenas del 10 % al 20 % de la fauna silvestre traficada sobreviveLa investigación reseña que la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito destaca que el tráfico de vida silvestre afectó a unas 4.000 especies en 162 países entre 2015 y 2021.Uno de estos casos se registró en Argentina, el pasado 26 de abril de 2026, cuando las autoridades confiscaron más de 700 animales marinos en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, cerca de Buenos Aires, luego de que un cargamento procedente de Kenia permaneciera en tránsito durante 120 horas. Muchas de estas especies llegaron muertos o en estado de shock, y los rescatistas instalaron tanques adicionales para estabilizar a los especímenes sobrevivientes.PublicidadPublicidad¿Cómo fue entrenada la IA?Vanessa Pirotta, bióloga marina de la Universidad Macquarie en Australia y autora principal del nuevo artículo, trabajó con sus colegas para enseñar a las computadoras cómo se ve la fauna marina de contrabando dentro de una bolsa. En términos sencillos, la IA fue entrenada para reconocer formas y densidades en escaneos de rayos X en 3D, que pueden mostrar el volumen de un objeto en lugar de solo su contorno plano.El equipo usó 68 muestras de animales muertos, entre ellas aletas de tiburón, caballitos de mar y pepinos de mar, que en su mayoría provenían de colecciones del Museo Australiano tras incautaciones previas. Diez iguanas marinas regresan a Galápagos tras rescate de tráfico ilegal en el aeropuerto de GuayaquilOtras especies ayudaron a los investigadores -según el portal- a comprender el aspecto que pueden tener los artículos de comercio una vez secos o empaquetados. Para los escaneos se utilizó un sistema de rayos X 3D de Rapiscan Systems, una empresa de seguridad que también contribuyó a financiar el proyecto.Como parte del estudio, las muestras se escanearon individualmente y se ocultaron dentro de maletas con objetos cotidianos como ropa y juguetes. El trabajo sobre el medio marino también se basa, apunta la investigación, en un estudio de 2022 que utilizó imágenes de rayos X en 3D y algoritmos automatizados para detectar el tráfico ilegal de vida silvestre que involucra especies terrestres.Los resultados de la investigación académica revelan que el algoritmo detectó aletas de tiburón el 95 % de las veces, caballitos de mar en un 96 % y pepinos de mar en un 86 %, con una tasa de detección general de 92 %.PublicidadDecomisan más de 21.000 aletas de tiburón en el aeropuerto de GuayaquilLos pepinos de mar fueron el objetivo más difícil, describe el estudio y explica que un caballito de mar disecado tiene un contorno bastante reconocible, mientras que los pepinos de mar pueden variar mucho más en tamaño y forma.Esa variación importa porque la IA aprende de los ejemplos, destaca la investigación y detalla que, si un producto se presenta en muchas formas, el sistema necesita más imágenes para poder tomar mejores decisiones. Pirotta ha sido -de acuerdo al portal digital- cautelosa respecto a las capacidades y limitaciones de la herramienta. La experta le comentó a Mongabay que “la IA podría complementar este sistema”, describiéndola como un asistente para los agentes en primera línea. Un vocero de la UNODC afirmó que la detección es solo el primer eslabón de una cadena más larga, ya que la gente aún convierte una maleta marcada en prueba.El siguiente pasoEste sistema de IA solo se ha probado en muestras muertas, en su mayoría secas, y en máquinas de rayos X 3D. Esto limita sus aplicaciones, señala la investigación, ya que no todos los aeropuertos, correo o puestos fronterizos cuentan con el mismo equipo. El siguiente paso consiste, explica el estudio, en ampliar la “receta” para que otros equipos puedan entrenar modelos para más especies y más regiones. Se detalla que esto podría incluir diferentes peces, productos de coral, moluscos o patrones de tráfico local que los inspectores ya observan, pero que les resulta difícil detectar a gran escala. (I)