La falta de una reunión bilateral confirmada entre Javier Milei y Donald Trump terminó siendo uno de los factores determinantes para que el viaje a Estados Unidos perdiera sentido político. En la Casa Rosada esperaban concretar un nuevo encuentro entre ambos mandatarios, en línea con la sintonía que mostraron en anteriores ocasiones, pero la cita nunca fue oficializada. Sin esa foto ni la posibilidad de avanzar en una instancia de alto nivel con la administración republicana, la visita quedaba reducida a actividades protocolares, sin el impacto diplomático e internacional que el Gobierno pretendía mostrar durante las celebraciones por el 250° aniversario de la Independencia estadounidense. Si bien desde el Gobierno aseguran que la suspensión respondió a cuestiones de agenda y descartan un enfriamiento de la relación con Washington, admiten que sin un encuentro con Trump la gira perdía buena parte de su valor político y diplomático. En los últimos días, además, surgieron versiones contrapuestas sobre el viaje: mientras algunos funcionarios sostuvieron que nunca integró formalmente la agenda presidencial, otros reconocieron que Milei había recibido una invitación para asistir a los festejos, aunque finalmente optó por no confirmar su participación.
Milei canceló su viaje a Estados Unidos
La ausencia de un encuentro bilateral con Donald Trump le quitó peso político a la gira, que finalmente fue descartada. Ahora, el Presidente concentrará su agenda en los actos por el 9 de Julio y evalúa nuevos viajes a Perú y Colombia.











