Por fin vuela ya en el avión que tanto deseaba. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viaja este miércoles a Dakota del Norte para inaugurar un museo en honor al expresidente republicano Theodore Roosevelt. Y lo hace en el flamante Boeing 747 que le regaló Qatar, valorado en 400 millones de dólares (unos 350 millones de euros). “Este es un obsequio de un país que nos ha tratado muy bien”, dijo a los periodistas antes de subirse al avión. La historia del Boeing 747 es larga. La noticia de que el presidente de Estados Unidos estaba encantado de recibir un regalo tan costoso de un gobierno extranjero levantó el año pasado una gran polémica por el riesgo de conflicto de intereses y las dudas sobre la influencia extranjera en la seguridad presidencial. Pero nada de esto parece preocupar a Trump, que se ha mostrado en todo momento encantado con el nuevo juguete. Además de aceptar un regalo de 400 millones de dólares, el contribuyente estadounidense ha contribuido con una cantidad equivalente. Es el dinero que ha costado la puesta al día del avión con las actualizaciones necesarias para que pueda funcionar como el Air Force One. Trump, sin embargo, considera que esos 400 millones adicionales son muy poco dinero en comparación con lo que habría costado de cualquier otra forma. “Lo hicieron adecuado para un presidente. Eso implica la seguridad y los diversos equipamientos y sistemas especiales que le incorporaron, cosas muy complejas”, señaló el republicano. El avión al que se ha subido Trump en su primera visita relacionada con los festejos del 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos, que se celebra este sábado, es muy distinto al tradicional Air Force One. Ha desaparecido el característico fuselaje de color azul claro. El avión renovado tiene la combinación de colores preferida de Trump: la parte inferior en azul marino y franjas rojas y doradas. Con el blanco de la parte superior ya se completan los colores de la bandera estadounidense. Las alfombras mullidas, los asientos abatibles hasta quedar en posición horizontal, los paneles de madera y el sello presidencial en los cinturones de seguridad —según la descripción que hace la agencia AP— son algunos de los elementos de lujo que Trump considera que debe tener el avión del comandante en jefe de Estados Unidos. Ante los periodistas que le preguntaron por las mejoras que se habían hecho al Boeing, el presidente respondió orgulloso: “Puedes hacer dos cosas: mantener un perfil bajo o exhibirlo”. El nuevo avión estará al servicio del presidente de Estados Unidos durante poco tiempo. Boeing tiene previsto entregar en 2028, después de muchos retrasos, los aparatos que funcionarán como el nuevo Air Force One, tras jubilar al anterior, que llevaba 35 años en funcionamiento. Trump podría haber esperado a esa fecha para estrena su avión. Pero claro, las elecciones son ese mismo año. Y si nadie trata de violar la norma constitucional que impide a cualquier persona ser presidente durante más de dos mandatos, el republicano ya estará en esos momentos pensando en su jubilación. En ese momento, según ha dicho en el pasado Trump, el avión de Qatar pasará a ser propiedad de su biblioteca presidencial.
Trump estrena el avión de 400 millones de dólares regalo de Qatar: “Es un país que nos ha tratado muy bien”
El republicano muestra orgulloso los lujos del nuevo aparato











