La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (PP), ha reiterado su apoyo al alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, acusado de acoso sexual y laboral por una exedil de su partido, después de que la jueza que lleva el caso haya rechazado el intento del regidor de archivar la investigación en curso. “No voy a aplicarle la justicia de autor a una persona que he puesto ahí para que gobierne como lo está haciendo”, ha respondido la líder autonómica a las preguntas de la prensa tras un coloquio organizado por el Club Siglo XXI en la capital. Desde que se hicieron públicas las acusaciones hace cuatro meses, Ayuso ―a quien la denunciante escribió, junto a otros miembros de la cúpula del partido en busca de amparo antes de acudir a la justicia― ha cerrado filas con Bautista e incluso llegó a hablar del relato de la víctima como un “bulo fabricado”. Bautista presentó la semana pasada un recurso contra la decisión de la jueza de admitir a trámite la querella que presentó en febrero la exconcejala de su partido contra él y contra el PP por acoso sexual y laboral, lesiones, coacciones, un delito contra la integridad moral y revelación de secretos. El alcalde defendía ―como ha hecho desde el inicio― que las acusaciones de la exedil son “discrepancias personales” y “conflictos de funcionamiento interno”, además de que no hay “indicios racionales” en su contra. Bautista pedía que se archivara la investigación que mantiene abierta la titular de la plaza número 2 de la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Móstoles. Este miércoles, la jueza ha rechazado el recurso presentado por el regidor popular porque, más allá del resultado de la instrucción, “los hechos denunciados en la querella son claramente constitutivos de ilícito penal” y es necesario determinar las responsabilidades y perjuicios ocasionados”. Además, advierte la magistrada, que la denunciante incluye en su querella una “extensa prueba documental”. Ayuso, preguntada por ello, no ha aludido a la decisión de la jueza y ha vuelto sobre el argumento utilizado por Bautista, de que todo es un conflicto laboral mal entendido. “Está siendo ahora mismo acusado por algo que nadie ha demostrado diferente [la investigación está en curso], nadie ha demostrado nada que no sea una disputa laboral, que siempre es lo que fue, hasta que de repente cambió a otra cosa”, ha dicho. El recurso de Bautista llegaba dos meses después de que la jueza Lourdes Ramírez admitiera a trámite la querella de la exconcejala, que acudió a los tribunales después de pedir amparo en 2024 al PP de Madrid ante la discriminación laboral que relató haber vivido durante un año tras haberse negado a las proposiciones sexuales del alcalde, episodios que recoge la querella y que la exedil ratificó ante la jueza durante más de tres horas el lunes. El acoso, contó la exedil y recoge la querella, empezó con proposiciones sexuales explícitas y reiteradas por parte de Bautista, su jefe entonces y quien la fichó como su número dos en 2022 para la carrera a la alcaldía. Ella rechazó los ofrecimientos, que se dieron en momentos en los que se encontraban solos. Tras las negativas, comenzó la difusión de rumores falsos sobre que existía una relación afectivo-sexual entre ambos, a lo que siguieron meses de hostigamiento laboral ―como quitarle competencias, apartarla de actos, impedirle intervenir en los plenos―, hasta que la exconcejala entregó su acta y se dio de baja como afiliada del PP, en el que militaba desde 2010 y el partido de toda la vida de su familia. Antes de denunciar, la exconcejala escribió también a Ayuso, pero no la atendió personalmente. La presidenta ha añadido lo siguiente sobre el alcalde: “¿Cómo no voy a defender su trabajo y su compromiso con Móstoles?”. En plena investigación por presunto acoso sexual y laboral, la presidenta autonómica defiende que Bautista “está trabajando todos los días para sus vecinos y cumpliendo su programa electoral”. La exedil también se reunió con el número dos de Ayuso, Alfonso Serrano, y con la número tres y vicesecretaria de Organización del partido y vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, Ana Millán. Ambos, relató, la presionaron para que no denunciara, porque eso podría perjudicarle a ella y a su familia. “El amparo pasa por que te quites de la cabeza cualquier denuncia”, asegura que le dijo Millán. También acudió al Comité Nacional de Derechos y Garantías de la formación, que archivó el caso sin avisarla, sin escuchar su relato o reunirse con ella y sin ni citar a sus testigos.