Hace poco más de una década, la decisión de comprar un vehículo de origen chino estaba fuertemente condicionada por el precio. Para muchos consumidores, representaban una alternativa accesible frente a las marcas tradicionales, aunque todavía persistían dudas sobre su calidad, seguridad y durabilidad. Hoy, ese panorama ha cambiado de manera significativa.Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.