Joan Laporta ha tomado posesión esta mañana como presidente del FC Barcelona por tercera vez en su carrera, en un acto celebrado en el Auditori 1899 y cerrado a los medios de comunicación. El abogado catalán, que se impuso en las elecciones del pasado 15 de marzo con el 67,93% de los votos frente al 29,67% de Víctor Font, ha encabezado una ceremonia solemne en la que se han entrelazado tres mensajes: el espaldarazo económico de Javier Tebas, la llamada a la unidad frente a quienes buscan desestabilizar al club y el Spotify Camp Nou como epicentro del proyecto.El momento más noticioso de la jornada ha llegado de la mano del presidente de LaLiga. Tebas, sentado junto a Laporta durante todo el acto, ha felicitado al Barça por su recuperación económica ante representantes de Limak y Goldman Sachs, presentes entre el público, y ha dejado entrever que el club recibirá pronto la validación del fair play financiero: “Todo lo que se está viviendo en Barcelona, con la reforma del estadio, será un éxito. Para LaLiga es muy importante esta reforma en uno de los mejores equipos del mundo”. Ha sido Laporta, en su turno de agradecimiento, quien ha vinculado explícitamente esa reforma con el aval económico: “Nos generará muchos ingresos para que el comité de LaLiga nos dé el fair play para consolidar la fortaleza económica”. El presidente azulgrana, que ya considera “amigo” al dirigente de LaLiga, se lo ha agradecido públicamente sobre el escenario.El propio presidente ha situado el Camp Nou en el centro de su discurso. “Necesitamos estabilidad para acabar el Spotify Camp Nou”, ha repetido en varios pasajes, vinculando las obras del nuevo estadio con la solvencia futura de la entidad y con un crecimiento hasta los 105.000 espectadores que, según ha defendido, será “una fuente de ingresos muy importante”. Laporta ha insistido en que la etapa que arranca hoy llega después de una travesía complicada: “Este periodo no ha sido fácil. Tuvimos que gestionar cambios profundos y transitamos por situaciones límite. No nos rendimos porque estábamos acompañados”. El mensaje de fondo ha sido claro: tras los años de reconstrucción institucional y deportiva, toca disfrutar de la fortaleza recuperada.Ese relato de resistencia ha ido acompañado de un tono combativo con destinatario no explícito pero fácilmente identificable. “Ante los ataques a nuestro club, siempre encontrarán un presidente y una junta con un liderazgo fuerte, encaminado a la defensa de nuestra institución. Contra todo y contra todos. Este liderazgo no entiende de tibieza”, ha proclamado, en lo que ha sonado como una respuesta velada a los pulsos con el eterno rival. Laporta ha ido más allá al reivindicar el modelo de propiedad social como seña de identidad frente a otras estructuras del fútbol europeo: “Tenemos nuestro modelo de propiedad, que es indiscutible. Es un punto diferencial. Como presidente, me siento garante de este modelo”. Precisamente para protegerlo, ha anunciado una reforma estatutaria que deberá pasar por referéndum de los socios, un movimiento con el que el barcelonismo quiere blindar su fórmula asociativa frente a cualquier conversión en sociedad anónima, justo la dirección opuesta a la que apuntan otros grandes clubes del continente.El acto ha tenido también su capítulo emotivo, con el abrazo entre Laporta y Rafa Yuste, que repetirá como vicepresidente primero tras cinco años presidiendo el club. “Joan Laporta para mí es familia, es como un hermano. Nos conocemos desde los 6 años”, ha dicho Yuste, visiblemente emocionado, antes de repasar un mandato con dos Ligas consecutivas, la Champions femenina de Oslo y los títulos de balonmano y fútbol sala. La nueva junta, con 22 directivos, incorpora a Elena Fort, Ferran Olivé, Joan Solé y Antonio Escudero como vicepresidentes, con Josep Cubells de secretario y Tito Castro como tesorero.Laporta ha cerrado su intervención con un anuncio de calado social, el logo de la Fundació pasará a la camiseta, y una petición final a los socios: que sean “embajadores” del barcelonismo allí donde estén. El Orfeó Català, con el himno culé y el Cant de la Senyera, ha puesto el broche a un acto en el que Laporta ha dejado claro hacia donde apunta en los próximos cinco años: El Camp Nou, la solvencia económica, y de fondo, el eterno rival.
Joan Laporta toma posesión como presidente con la bendición económica de Tebas y un mensaje al Madrid
El presidente azulgrana toma posesión en un acto solemne en el que reivindica la unidad ante quienes “no descansan” para desestabilizar al club y sitúa el Spotify Camp Nou como el gran motor de la nueva etapa






