Actualizado Mi�rcoles,

julio

17:26No hay equivalente en la historia del pa�s, en la historia de cualquier pa�s. En Estados Unidos no es extra�o llegar a la Casa Blanca con cierta fortuna, y resulta casi inevitable que un presidente se haga rico cuando deja el cargo, entre ofertas millonarias por sus libros de memorias o por dar charlas o asesor�as. Pero no hay precedentes de un enriquecimiento desaforado gracias a estar en el cargo.En 2025, los ingresos de Donald Trump se dispararon hasta al menos los 2.200 millones de d�lares, una barbaridad respecto a los 622 millones de d�lares en 2024, antes de que ganara las elecciones. En ese primer a�o en el puesto, el presidente se embols� m�s de 1.400 millones de d�lares gracias �nicamente a los negocios de criptomonedas de su familia. La declaraci�n oficial presentada en la Oficina de �tica Gubernamental y hecha p�blica el martes muestra que casi 800 millones de d�lares llegaron a trav�s de World Liberty Financial, la firma de criptomonedas fundada junto a sus hijos y la familia de Steve Witkoff, el enviado especial que negocia la paz con Rusia, con Ir�n o en Israel y que tiene a su vez negocios cr�ticos con las familias reales del Golfo P�rsico. No por casualidad, buena parte de esos 799 millones llegaron de un pago de Emiratos �rabes Unidos, que adquiri� una participaci�n destacada en la compa��a.Los ingresos de Trump incluyen m�s de 520 millones de d�lares por la venta de tokens y m�s de 250 millones de d�lares por la venta de participaciones en World Liberty. En enero de 2025, horas antes de jurar el cargo, Trump lanz� la criptomoneda $TRUMP, un token coleccionable que le gener� 636 millones de d�lares, m�s que los ingresos que obtuvo de todas sus dem�s operaciones comerciales a nivel mundial el a�o anterior.Habitualmente, cuando alguien llega a la Casa Blanca coloca sus activos e inversiones en un blind trust (fondo ciego), un mecanismo por el que un agente fiduciario independiente gestiona la fortuna del pol�tico sin que �ste conozca las decisiones de inversi�n para impedir precisamente conflictos de inter�s, reales o aparentes. La familia de Lyndon B. Johnson dej� en manos ciegas la gesti�n de sus emisoras de radio por todo el pa�s. Jimmy Carter vendi� su participaci�n en la explotaci�n agr�cola familiar de cacahuetes. Ronald Reagan y George H. W. Bush utilizaron esos blind trusts, y su hijo tuvo que deshacerse de inversiones en el sector del petr�leo. Bill Clinton y Barack Obama, aunque no ten�an grandes fortunas antes de ser presidentes, optaron por mecanismos de diversificaci�n sin control directo. Trump no. Tanto en su primer mandato como en el segundo opt� por mantener la propiedad de sus empresas con un fideicomiso revocable que estaba gestionado por sus hijos y directivos de su emporio.Solo en el primer trimestre de este a�o, los gestores de Trump hicieron 3.700 operaciones de trading, incluyendo compras millonarias de acciones de empresas como Nvidia, Dell y otras grandes tecnol�gicas, que se han beneficiado de las decisiones de la administraci�n. "Ni el presidente Trump, ni su familia, ni la Organizaci�n Trump desempe�an ning�n papel en la selecci�n, direcci�n o aprobaci�n de inversiones espec�ficas", asegur� hace unas semanas un portavoz de la Trump Organization.Conflictos de interesesEn pocos meses, su fortuna y patrimonio se han disparado de forma exponencial entre acusaciones de corrupci�n y conflictos de intereses, con su familia firmando contratos con las administraciones o en empresas que se benefician de esos contratos, adjudicaciones pol�micas o inversiones de cientos o miles de millones de pa�ses del Golfo P�rsico en negocios de Trump o sus principales colaboradores. La declaraci�n muestra ingresos de m�s de 80 millones de d�lares por acuerdos con diversas empresas de medios de comunicaci�n y 52 millones de d�lares por la concesi�n de licencias de su nombre a promotores inmobiliarios extranjeros, principalmente a trav�s de acuerdos con socios de Oriente Pr�ximo.Seg�n c�lculos de Reuters, la familia Trump ha ganado al menos 2.300 millones de d�lares con proyectos relacionados con criptomonedas desde que Trump regres� a la Casa Blanca en 2025, incluyendo, seg�n varias denuncias, operaciones que parecen donaciones a cambio de favores, como por ejemplo perdones presidenciales para salir de prisi�n. En octubre, por ejemplo, perdon� a Changpeng Zhao, el hombre m�s rico del mundo de las criptomonedas y fundador de la plataforma Binance, que ha sido clave para el desarrollo cripto de la familia Trump.Esta administraci�n ha hecho todo lo posible para ayudar a la industria de las criptomonedas, con nuevas regulaciones federales para las stablecoins o recortando el poder de supervisi�n del Departamento de Justicia y de la SEC. "Ni el presidente ni su familia han incurrido jam�s —ni incurrir�n jam�s— en conflictos de intereses. El presidente Trump se enorgullece de haber convertido a Estados Unidos en la capital mundial de las criptomonedas mediante acciones ejecutivas. Todas las acciones del presidente Trump y su administraci�n se toman en beneficio del pueblo estadounidense, y cualquier supuesto 'periodista' que afirme lo contrario est� repitiendo la misma narrativa falsa y manida que los dem�cratas y los medios tradicionales llevan impulsando durante una d�cada", ha afirmado una portavoz de la Casa Blanca.Aunque las criptomonedas se han convertido en su principal fuente de ingresos, el presidente Trump obtuvo tambi�n beneficios en sus negocios tradicionales. Por ejemplo, un aumento del 15% en los ingresos de sus instalaciones de golf y hoteles, para un total de 500 millones de d�lares en 2025. Los mayores incrementos se han producido precisamente en los clubes donde el presidente ha pasado m�s tiempo desde su investidura. Mar-a-Lago, en Florida, donde pasa casi todos los fines de semana del a�o, salvo en verano, ha pasado de 50 millones de d�lares en 2024 a 77 millones de d�lares, mientras que los ingresos de su club de golf en la cercana West Palm Beach aumentaron un 27%. En ellos, Trump juega al golf los fines de semana, recibe invitados e incluso organiza reuniones oficiales, obligando a sus potenciales interlocutores a personarse y a dejarse ver por all�.Muchas de las principales empresas del pa�s, tecnol�gicas o de cripto, han hecho aportaciones millonarias estos meses a los proyectos de Trump. Sus empresas o sus obsesiones, como por ejemplo la renovaci�n del Sal�n de Baile de la Casa Blanca.