De igual manera, el llamado de atención a los ciudadanos de que, si bien aspiran a resultados rápidos, estos se van a ir obteniendo de a poco...1 de julio, 2026 - 09h30El péndulo en América Latina América Latina vuelve a ser el escenario del péndulo político. En los últimos años observamos el avance de la derecha (en sus diferentes matices) en el continente, con Javier Milei y Daniel Noboa en un principio, a lo que se fueron sumando países como Paraguay con Santiago Peña, Chile con José Kast, Bolivia con Rodrigo Paz, Abelardo de la Espriella en Colombia y, más recientemente, Keiko Fujimori en el Perú; es probable que cuando se den las elecciones libres en Venezuela (superando, claro está, los trágicos y duros momentos que atraviesan luego de los terremotos ocurridos) gane también un Gobierno muy distinto al actual. A eso hay que añadirle lo que pasa en países de Centroamérica, Norteamérica y otras regiones cercanas, lo que termina encuadrando una oportunidad histórica para que exista una mayor coordinación ante los retos y desafíos que se plantean para estos países. Más allá de que probablemente no exista la coherencia ideológica en Brasil y Uruguay, hay que reconocer que existe cierto pragmatismo en el desarrollo de sus políticas (especialmente en Uruguay) que los podría motivar a que también formen parte de iniciativas de carácter continental. Pero ¿qué lleva a que empiece a darse está “alineación de planetas”? Dos temas fundamentales surgen en el debate: la seguridad y la economía. Los problemas de inseguridad que atraviesa el continente en los distintos países han sido parte del flagelo instalado por los Gobiernos progresistas previos al generar condiciones que motivaron al aparecimiento y extensión de grupos ilegales, entiéndase por flexibilización de leyes, permisividad al microtráfico, falta de acción (provocada inclusive), para que abunden lo que aquí en el Ecuador se llaman GDO. No importa la variante de nombre en otro país; al final son grupos de delincuencia organizada que desarrollan actividades ilícitas transnacionales y que en el discurso de todos los candidatos (ahora presidentes en funciones o electos) serán la piedra angular de sus mandatos. Por ello la importancia ineludible de que, más allá de los resultados que cada país logre, se trate de coordinar actividades de respuesta, inteligencia, recursos y demás (sea Escudo de las Américas o cualquier otra alternativa), para garantizar la reducción y mitigación del crimen organizado transnacional. Un segundo aspecto que sin duda caló mucho es la economía, puesto que los Gobiernos progresistas que antecedieron dejaron, lamentablemente, a sus países con niveles altos de endeudamiento, excesivo gasto público, alta dependencia de la economía en el accionar del Estado, frágiles cuentas fiscales, altos niveles de riesgo país, poco atractivos para la inversión, entre otros lastres más que no dejan avanzar a los países y golpean los bolsillos de sus ciudadanos. Esos dos ejes son los puntales de estos Gobiernos, más allá de otras acciones que sin duda trabajarán, pero lo importante será hacerlo de forma coordinada para garantizar enfrentar de mejor manera los retos, relacionados también a cambio climático, estabilidad energética y otros más. Sin embargo, también deben dejar lecciones aprendidas para que no se cometan los errores del pasado, especialmente en garantizar la estabilidad democrática, no apoderarse de las instituciones, debilitar la institucionalidad de sus países, entre otros, especialmente a través de cambios constitucionales que favorecían a determinados grupos. De igual manera, el llamado de atención a los ciudadanos de que, si bien aspiran a resultados rápidos, estos se van a ir obteniendo de a poco, porque solucionar y componer un país no se logra de la noche a la mañana ni con varitas mágicas. De ahí que la población debe entender que las medidas que habrá que tomar para corregir definitivamente las graves distorsiones que los llamados Gobiernos “progresistas” dejaron en los distintos países no serán fáciles. Por ello, está en todos los actores de la sociedad aportar a la estabilidad y fortalecimiento de la democracia, para buscar de común acuerdo el bienestar económico y social de sus países. (O)PublicidadJorge Calderón Salazar, académico y analista económico, GuayaquilPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?