Editora Ejecutiva de revista Weekend y su web, Editora General de Vivo.Perfil.com y de Lunateen.perfil.com. Columnista de espectáculos en Perfil.com y Reperfilar. Especializada en turismo y servicios al turista, gastronomía y lifestyle, series y TV paga, teatro y recitales, tendencias del mundo joven. TW e IG. @pato_daniele

La historia de Misery no es ajena al público argentino: hace 39 años salió a la venta el libro de Stephen King que causó suceso en todo el mundo. Tanto que el 30 de noviembre de 1990 se estrenó la película que convirtió la frase “soy tu fan número uno” en una amenaza escalofriante: Kathy Bates y James Caan hicieron realidad un temor hasta ese momento no reconocido, que el terror más real surge de la obsesión humana. Menos de 10 años después llegó como obra teatral al Metropolitan, con el protagónico de Alicia Bruzzo y Rodolfo Bebán. Con la llegada de junio se estrenó finalmente la esperada versión 2026, nuevamente en el Metroolitan (Av. Corrientes 1343, CABA), esta vez con dos queridos actores en la piel de Annie Wilkins y Paul Sheldon: Julia Calvo y Juan Gil Navarro, dirigdos por Manuel González Gil. Y una vez más la propuesta no defraudó, todo lo contrario. La trama es simple y efectiva por lo cercana: una enfermera rescata de un accidente de auto a causa de la nieve a un hombre que resulta ser el autor favorito de la mujer. El hombre tiene las piernas lesionadas y, con el correr de los días, va a descubrir que ella lo tiene prisionero y alejado del mundo mientras se recupera de las heridas. De a poco ella va mostrando la hilacha y convierte la vida del célebre autor en un verdadero infierno cuando descubre que mató a la protagonista de la saga de novelas. Esa que ella tanto ama.