Relevo a la vista en la cúpula de la Agencia Tributaria. El organismo dependiente del Ministerio de Hacienda afrontará en los próximos días una renovación de su cúpula directiva, una vez concluida la última campaña de la renta, que implica la salida de su directora general, Soledad Fernández Doctor. El relevo alcanza también a otros dos altos cargos, los directores de Recaudación y de Inspección Financiera y Tributaria. El Gobierno enmarca los cambios dentro de la normalidad y niega que respondan a una crisis interna o a dimisiones abruptas.Tanto el Ministerio de Hacienda como Moncloa, explican dos portavoces, apuntan a que los cambios estaban previstos desde hace meses y se acordó posponerlos hasta el final de la campaña de renta para no alterar el funcionamiento de uno de los periodos de mayor carga de trabajo en el organismo. “La directora de la Agencia Tributaria, tras realizar un gran trabajo durante cuatro años, pidió hace ya meses un relevo y se consensuó posponer cualquier cambio”, explica un representante de Hacienda.Según especifican otras fuentes del Ejecutivo, Fernández Doctor había trasladado hacía tiempo su voluntad de dejar el cargo, una petición que se produjo cuando María Jesús Montero seguía al frente de Hacienda y que se decidió aplazar hasta la finalización de la campaña, que concluyó este martes 30 de junio. En paralelo, los directores de Inspección Financiera y Tributaria y el de Recaudación habrían participado en el concurso convocado el pasado 30 de abril para ocupar plazas de consejeros de Finanzas en distintas embajadas, un proceso que todavía no se ha resuelto, por lo que sus salidas todavía no están confirmadas, aunque en el organismo las dan como seguras.Los portavoces de Hacienda sostienen que el relevo llega en un momento en el que se consideran cumplidos o prácticamente ultimados los principales objetivos del Plan Estratégico 2024-2027 de la Agencia Tributaria, impulsado durante el mandato de la actual dirección. Entre esos hitos destaca la implementación de un nuevo modelo de información y asistencia orientado a que el contribuyente pueda elegir cómo y cuándo quiere ser atendido, la simplificación y clarificación de millones de documentos de la Agencia que reciben periódicamente los contribuyentes, o el impulso de un modelo preventivo basado en el cumplimiento voluntario que da información al contribuyente y que le ayuda con avisos para evitar errores, al tiempo que se reducen las sanciones si los acaba cometiendo. Además, el plan estratégico también permite destinar más efectivos al control de las formas complejas y graves de fraude fiscal.Los cambios, que ha avanzado el diario Abc, llegan después de varios años especialmente intensos. Durante este periodo, la Agencia Tributaria ha estado en el centro del debate político por la filtración de los datos fiscales de Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Al mismo tiempo, ha vivido meses de tensión interna por el debate sobre la financiación singular de Cataluña y las advertencias lanzadas por la Asociación de Inspectores de Hacienda del Estado, el cuerpo de élite del organismo, sobre el riesgo de una eventual fragmentación de la Agencia Tributaria si en el futuro se transfieren determinadas competencias a la Generalitat.[Noticia de última hora. Habrá ampliación]
La Agencia Tributaria renovará a la directora general y otros dos altos cargos tras el fin de la campaña de la renta
Hacienda asegura que Soledad Fernández Doctor pidió el relevo a la exministra Montero y su salida estaba prevista desde hace meses











