El incendio forestal de la sierra de Alcubierre, entre las provincias de Zaragoza y Huesca y próximo a la localidad de Leciñena, ha arrasado ya 2.200 hectáreas –la mayor parte, de masa arbórea– tras una noche en la que el amplio dispositivo desplegado ha podido trabajar “de forma muy efectiva”, según fuentes del Gobierno de Aragón. Este miércoles se teme que a las altas temperaturas se una un fuerte cierzo, aunque los equipos de extinción son algo más optimistas que la jornada pasada. Sin embargo, se encuentra “muy lejos” de darse por estabilizado, aunque el perímetro afectado —2.200 hectáreas— “no ha cambiado demasiado” en la últimas horas.
Así lo ha indicado en declaraciones a los medios de comunicación el director de Extinción, Ángel Gari, quien ha reconocido que la situación del incendio “está bastante mejor que ayer”, no obstante, “hay sectores que preocupan bastante”, como son la cabeza y el flanco derecho, principalmente, y son la “prioridad”. Así, los 330 efectivos que trabajan durante esta mañana en la zona afectada por el fuego se centran en extinguir esos sectores en los que las llamas continúan activas y generan mayor preocupación, así como, por otro lado, en “atender de manera inmediata reproducciones en los otros sectores”, como la cola.











