Actualizado Mi�rcoles,
julio
11:37Una nota informativa de la Real Academia Espa�ola ha defendido el rigor de la serie de TVE La gran aventura de la lengua espa�ola, que esta semana fue denunciada por el grupo parlamentario de Junts per Catalunta y su vocal en el consejo de administraci�n de RTVE. El partido nacionalista catal�n sostuvo que la producci�n "falsea la realidad hist�rica y niega la imposici�n del castellano a los pueblos americanos durante la conquista espa�ola", solicit� su retirada y anunci� que preguntar�a al Gobierno de Espa�a su opini�n sobre dicho contenido.La nota publicada por la RAE se ha basado en "datos hist�ricos no opinables, sino bien probados" para sostener el contenido de La gran aventura de la lengua espa�ola. Su argumentaci�n est� expuesta en varios puntos que sostienen que la implantaci�n del idioma espa�ol fue en t�rminos de convivencia y pragmatismo y no de imposici�n r�gida. Primero, el realismo: "La monarqu�a espa�ola se preocup�, desde los primeros a�os del Descubrimiento, por que los indios fueran adoctrinados, a ser posible, en castellano. Pero este fue un prop�sito de realizaci�n imposible. Actuar sobre poblaciones dispersas para ense�arles una nueva lengua era un empe�o quim�rico para los encomenderos y para los misioneros. No hab�a maestros bastantes para ense�ar a una multitud, una buena parte de la cual nunca qued� sometida al dominio de los espa�oles".Para saber m�sSegundo, la realidad: "Los frailes de las �rdenes predicadoras organizaron doctrinas, congregaciones, aldeamientos y reducciones que ten�an el prop�sito de ense�ar la religi�n cat�lica, a ser posible utilizando la lengua castellana. Las misiones sucesivas (los doce ap�stoles franciscanos a M�xico en 1524, los doce dominicos que llegaron en 1526, los agustinos de 1533 y los jesuitas despu�s) llevaban la encomienda de que ense�aran (seg�n la Instrucci�n de Carlos V de 1535) 'cristiandad, buenas costumbres, polic�a y lengua castellana'. El emperador fue manifiestamente favorable a la utilizaci�n del castellano por los predicadores. Pero la legislaci�n no tard� en reconocer (Ley de 17 de julio de 1550) la dificultad de explicar a los indios los 'misterios de nuestra Santa Fe Cat�lica' utilizando la lengua castellana. De aqu� en adelante muchas leyes flexibilizaron la obligaci�n y los predicadores tomaron la iniciativa de aprender las lenguas amerindias".Tercero, la pol�tica: "Los monarcas espa�oles no olvidaron nunca la conveniencia de que se ense�ara castellano a los ind�genas, pero se abstuvieron siempre de imponerlo. Las normas del siglo XVII expresan claramente esta pol�tica"."La conservaci�n de las lenguas ind�genas fue un prodigioso esfuerzo de los religiosos espa�oles desplazados a Indias", sostiene el argumentario de la RAE. "Ninguno de los misioneros tuvo la menor intenci�n de castellanizar a los indios. Normalmente operaban recogiendo a los ni�os de los caciques en los que apreciaban mayor capacidad para instruirles en la doctrina cristiana, gram�tica e incluso en lat�n de la liturgia. En esto fue capital el trabajo desarrollado en el colegio de Tlatelolco, dirigido por los franciscanos".La Academia tambi�n expone sus pruebas: "El recuento de obras escritas sobre lenguas amerindias, que hace Robert Ricard en su esencial libro titulado La conquista espiritual de M�xico es verdaderamente asombroso. Solamente en Nueva Espa�a y en libros concernientes a la evangelizaci�n hay, por lo menos, 109 obras. [...] Por raz�n de las lenguas en que se escribieron, en n�huatl o referentes a esta lengua hay 66; en tarasco o en relaci�n con �l, 13; en otom�, seis; en pirinda, cinco; en mixteco, cinco; en zapoteco, cinco; en huasteco, cuatro; en totonaco, dos; en zoque, uno; y en el dialecto chilapa, uno".La RAE recuerda tambi�n que, tras la independencia de las rep�blicas americanas, "los nuevos gobiernos eligieron como lengua de sus naciones la m�s com�nmente utilizada por los grupos pol�tica, social y econ�micamente dominantes. Aunque s�lo un peque�o porcentaje de la poblaci�n hablaba castellano por entonces, los gobiernos republicanos iniciaron un proceso de castellanizaci�n muy intenso y muy eficaz, no s�lo porque convirtieron el castellano en la lengua de la naci�n, sino porque la impusieron no s�lo a los indios que estaban pr�ximos a las estancias y ciudades creadas en el tiempo de los virreinatos, sino porque consiguieron someter tambi�n a los indios que llamaban bravos o no domesticados que hab�an vivido con separaci�n de las comunidades y pueblos de indios creados durante la etapa de la gobernaci�n espa�ola"."Queda llamar la atenci�n sobre la curiosa circunstancia de que una serie de ocho cap�tulos, con ocho horas de metraje en total, que trata de la formaci�n, evoluci�n y expansi�n de la lengua espa�ola y de la literatura en castellano a lo largo de 11 siglos, s�lo ha merecido la atenci�n de algunos cr�ticos por una frase suelta, expresada por el conductor del programa, de menos de un minuto de duraci�n, y que es necesario comprender en el contexto del cap�tulo en el que aparece", termina la nota de la RAE, que remite a un libro de su director, Santiago Mu�oz Machado, Hablamos la misma lengua (Cr�tica, Premio Nacional de Historia de Espa�a de 2018).






