Madrid (EFE).- Los grandes operadores de suministro de patata a hoteles, bares y restaurantes han colocado «masivamente» patata vieja francesa de conservación, lo que ha «hundido» el precio de la patata nueva española en el campo, según la organización agraria COAG.
En un comunicado difundido este miércoles, COAG ha asegurado que estos operadores «han provechado el ‘boom’ turístico de junio» para comprar ese excedente francés de baja calidad, a 15-20 céntimos por kilo.
Por debajo de los 35-40 céntimos que cuesta producción
Esta práctica ha hecho caer el precio de la patata nueva española en el campo hasta los 25-30 céntimos, por debajo de los 35-40 céntimos que cuesta producirla.
Así, la patata nueva española recién recolectada en Murcia (Campo de Cartagena) y Andalucía, que en junio debería tener su momento de máxima demanda, «se acumula sin salida en el campo».






