“Un día estás echada en el sofá en pijama y con tu bebé y, al siguiente, bailando en una fiesta en un loft del Soho en Nueva York”. La joyera Alba Navarro (Tarragona, 39 años) lo rememora con tanta incredulidad que parece que está hablando de otra persona. Pero no. Ella es quien cruzó el Atlántico en un viaje relámpago para acudir al desfile de primavera-verano 2026 de Fforme en la semana de la moda de Nueva York y terminó en la fiesta en el Soho. Las joyas que acompañaban algunos de los looks de esta firma de lujo silencioso eran suyas. Eran diseños que no pasaban desapercibidos. Por ejemplo, una espectacular gargantilla hecha con crin de caballo, un material recuperado de arcos de violín rotos. No fue una inspiración casual: además de joyera, Navarro también es violinista profesional. “Ambas disciplinas son muy técnicas y precisas, necesitan muchas horas de práctica. Estudiar Música me ha dado las herramientas para ser paciente”, asegura quien desde muy pequeña ya mostró inquietudes creativas. “Con una caja de cereales vacía nos inventábamos cualquier cosa. Pero lo mejor era cuando se rompían las cuerdas de la guitarra de mi hermana y nos hacíamos joyas”, explica desde su casa-taller de Torredembarra. Hace menos de dos años se instaló en esta pequeña ciudad de la Costa Daurada con la intención de relanzar ANH Studio, la marca de joyería que fundó en 2017 y que lleva las iniciales de sus dos apellidos: Navarro y Hierro.Una reproducción de la placa de la estación neoryorquina de Prospect Park situada justo en la entrada da pistas de cuál fue su lugar de residencia durante la última década: Brooklyn. “Me trae tan buenos recuerdos verla cada día”, suspira. Antes de mudarse a Nueva York, vivió en Barcelona. Se licenció en interpretación de violín en el Conservatori Superior del Liceu y no tardó en introducirse en la escena musical: tocó en una orquesta sinfónica, tuvo su propio cuarteto de cuerda y, gracias a un máster de música como arte interdisciplinar en la ESMUC-UB, empezó a hacer performances. En una de ellas, entró en contacto con joyeros. Allí se desbloqueó un viejo recuerdo infantil. “Me di cuenta de que necesitaba hacer algo más que música, así que me apunté a un curso de joyería contemporánea en el taller Perill de Gràcia. Era un lugar mágico, me enganché. La profesora nos daba caña y en dos años aprendí mucha técnica”, recuerda. En 2016, cuando se mudó a Nueva York, siguió con sus estudios de joyería en el Brooklyn Metal Works. Para sobrevivir, trabajó dando clases particulares de castellano y de violín. “Al final, tuve la suerte de entrar en una pequeña escuela privada del Upper East Side y acabé de directora de música y arte”, continúa. Aunque se dedicó a aquel trabajo en cuerpo y alma, nunca abandonó su pequeña marca de joyas, en la que fusiona la calma mediterránea con el bullicio neoyorquino.Aquella escuela privada no resistió el impacto de la pandemia y cerró sus puertas en 2023. “Entonces decidí centrarme en mi marca, pero seguí dando clases particulares de violín a algunos de mis alumnos. Mi favorita era una niña muy inspiradora. Cuando terminábamos, me gustaba quedarme charlando con su madre en aquel salón lleno de libros de arte y moda”, recuerda. Lo que no sabía Navarro es que se trataba de Frances Howie, diseñadora neozelandesa graduada en la prestigiosa Central Saint Martins, que había trabajado en el Lanvin de Alber Elbaz en París y que terminó como mano derecha de Stella McCartney en Londres. “Un día, Frances me dijo que quería hablar conmigo. Me propuso que hiciéramos una colaboración con mi marca de joyería para su debut como directora creativa de Fforme. Rompí a llorar. Ella no sabía que estaba embarazada de pocos meses y que mi plan era regresar a España. Sentí que perdía mi gran oportunidad”, recuerda. Aún la emociona la reacción de Howie: “No te preocupes, Alba. Haremos que esto funcione”.La prueba de fuego fue la colección de otoño-invierno 2025/2026, para la que Navarro diseñó algunos pendientes y collares de crin de caballo natural y teñida. Acababa de dar a luz y todo se hizo a distancia. En esa primera colaboración, ni tan siquiera pisó Nueva York. Para la segunda, la de primavera-verano 2026, ya pudo ir tres días. “Antes de empezar el desfile sentí los mismos nervios que cuando haces un concierto, y eso que yo no pisaba la pasarela. El subidón de adrenalina fue increíble”, relata sobre aquella jornada que terminó con la fiesta en el Soho. Navarro me enseña algunas fotografías del desfile. Las piezas —una evolución en formato XXL de la primera colaboración— lucen espectaculares. “¿Te gustaría verlas?”. La respuesta se esconde en el antiguo mueble de imprenta de su taller, un espacio reformado por 2.17 Arquitectura que combina el Brooklyn industrial con el estilo mediterráneo. En varios cajones reposan las joyas de crin de caballo de aquel desfile, piezas únicas que ha empezado a vender en el espacio Aura de Barcelona junto con una selección de anillos, pendientes y colgantes de AHN Studio. “Ahora lo que quiero es un punto de venta en Madrid. ¡Y que me sigan llegando encargos de anillos de boda, me encanta hacerlos!”, añade. Para la tercera colaboración con Fforme, la propuesta de Navarro fue radicalmente diferente. Y aquí es cuando entra en escena el electroforming, una técnica que permite encapsular en metal flores y hojas reales, ya sean secas o liofilizadas. Tras explicar la técnica, vuelve a preguntar: “¿Te gustaría ver cómo funciona?”. Subimos dos plantas de escaleras estrechas hasta una bonita terraza. El campanario de la iglesia de Santa Rosalía impone por su cercanía, aunque la magia sucede dentro de un recipiente lleno de ácido de cobre. Navarro sumerge una hoja de magnolia, que había pintado con un material conductor el día anterior. Aprieta un botón y empieza el baño electrolítico: en 24 horas la hoja de magnolia quedará encapsulada bajo una película de cobre que respetará su forma original, hasta el punto de distinguir sus nervaduras. Después, oxidará la pieza hasta dar con la pátina deseada. El fruto de este minucioso trabajo de electroforming se vio el pasado 13 de febrero en el desfile de otoño-invierno 2026-2027 de Fforme. Diez días antes, Navarro se subió al avión con una caja llena de hojas de magnolia, de lunaria, de eucalipto y de palmera, además de lavanda, espigas de trigo y rosas liofilizadas tratadas con dicha técnica. “Teníamos que ensamblarlas a unos aros de metal martilleado que también diseñé y que formaban parte de la estructura de algunos vestidos y tops”, cuenta. Paradójicamente, la última palabra de cómo se presentaron dichas prendas en la pasarela no la tuvo ni ella ni tan siquiera Howie, sino la reconocida estilista Camilla Nickerson. “Cuando llegó al fitting hizo algunos cambios, pero lo clavó”.Esa colección de Fforme tuvo muy buena acogida en la prensa especializada norteamericana. Tanta, que dos meses más tarde, la actriz Michelle Williams apareció en un acto en Los Ángeles luciendo uno de aquellos vestidos negros decorado con hojas de lunaria metalizadas y un brazalete a juego. Pero ese desfile aún tuvo más repercusión para Navarro: por un lado, Frances Howie le encargó aros decorados con hojas de lunaria y de alcornoque para una edición limitada formada por un vestido negro largo y un top blanco. Por el otro, una pequeña colección cápsula de joyas que encapsulan la naturaleza: un colgante, un brazalete y dos pares de pendientes, esta vez bañados en plata. Ambos proyectos saldrán a la venta en la web de Fforme a finales de verano. “No puedo estar más contenta, la verdad”, confiesa con cierta timidez. Tampoco más ocupada. Ahora mismo está enfrascada en las joyas del desfile del próximo septiembre en Nueva York y sus dos reuniones semanales con Howie vía Zoom. “En la nueva colección seguimos con el electroforming, pero esta vez todo tiene un aire más urbano”, avanza Navarro, mientras señala el moodboard que empapela una pared. “Se nota que vengo del mundo de la música y el espectáculo. Necesito montarme una película, tener una narrativa, sobre todo cuando diseño mis propias colecciones”. Palabra de artista.
Alba Navarro Hierro, de violinista a joyera que encapsula la naturaleza con metal
La colaboración de su marca ANH Studio con el lujo silencioso de Fforme ha llevado a la catalana participar en las tres últimas ediciones de la semana de la moda de Nueva York. Ubicada en una pequeña ciudad de Tarragona, está ultimando la del próximo septiembre








