El truco japonés para enfriar el coche se ha convertido en una solución rápida para quienes dejan el vehículo al sol durante los meses de más calor. Sin aire acondicionado y sin esperar varios minutos, este método permite rebajar la temperatura del habitáculo en apenas unos segundos antes de iniciar la marcha. En junio, julio y agosto, muchos conductores se encuentran con el mismo problema: abrir la puerta del coche y notar una bocanada de aire caliente casi insoportable. La situación se complica cuando no hay garaje ni posibilidad de aparcar a la sombra, por lo que el interior del vehículo puede alcanzar temperaturas muy elevadas en poco tiempo. Según recuerda la Dirección General de Tráfico (DGT), la temperatura óptima para conducir se sitúa entre los 22 y los 24 grados centígrados. Circular con el habitáculo a 35ºC puede tener un efecto similar a conducir con una tasa de alcoholemia de 0,5 gramos por litro en sangre, ya que favorece la somnolencia, la fatiga, la agresividad, la pérdida de concentración y la reducción de los reflejos. Además, el calor extremo no solo afecta al confort, sino también a la seguridad vial. Conducir con altas temperaturas puede hacer que el conductor deje de percibir entre el 10% y el 20% de las señales de tráfico, aumentando los errores, las distracciones y los despistes. A esto se suma el deslumbramiento provocado por el sol y el nerviosismo que genera un ambiente demasiado caluroso dentro del coche. El método consiste en bajar la ventanilla del conductor, subirla y volverla a bajar, repitiendo el movimiento hasta cinco veces. Con este gesto se genera una corriente de aire en una sola dirección que ayuda a expulsar el aire caliente acumulado en el interior. Según este conocido truco japonés, la temperatura del coche puede bajar aproximadamente 10 grados en apenas unos segundos. Aun así, conviene combinar este recurso con otras medidas sencillas para reducir el calor dentro del vehículo: aparcar a la sombra siempre que sea posible, colocar parasoles en el parabrisas delantero y trasero, usar una funda para el volante y proteger las sillitas infantiles con una funda antitérmica cuando no se utilicen. También puede ayudar lavar el coche con agua fría, aunque no durante las horas centrales del día, cuando el agua se evapora con mayor rapidez. El truco japonés para enfriar el coche se ha convertido en una solución rápida para quienes dejan el vehículo al sol durante los meses de más calor. Sin aire acondicionado y sin esperar varios minutos, este método permite rebajar la temperatura del habitáculo en apenas unos segundos antes de iniciar la marcha.