Noticia Exclusivo suscriptores 1,3 millones de niños de entre 6 y 8 años en el país se ven afectados por este fenómeno, según investigación del Instituto de Evidencia Educativa.La lectura es esencial en los niños. Foto: Getty ImagesSUBDIRECTOR VIDA30.06.2026 22:15 Actualizado: 30.06.2026 22:15
Un nuevo estudio internacional estima que en Colombia un 51 por ciento de los niños que se encuentran en sus primeros años de escolaridad cuenta con un elevado riesgo para aprender a leer. Esta cifra equivale a un total de 1,3 millones de menores de entre 6 y 8 años de edad. LEA TAMBIÉN Esta es la principal conclusión del estudio "Comprender el riesgo, actuar con urgencia" del Instituto de Evidencia Educativa, el cual analizó esta problemática en seis países de la región: Colombia, Argentina, Brasil, Chile, México y Perú.En este contexto, Colombia se ubica como el segundo país de los evaluados en registrar la incidencia más alta de riesgo de aprendizaje de lectura, solo por detrás de Argentina, donde el índice fue del 59 por ciento.Esto implica que en el país más de la mitad de los estudiantes que cursan su escolaridad entre los grados 1.° y 3.° tienen un elevado riesgo de no desarrollar las habilidades lectoras que se supone deben alcanzar de acuerdo con su rango de edad.Para medir esto, el estudio creó el Indicador de Riesgo para la Alfabetización Inicial (IRA). Se trata de una herramienta que estima cuántos niños en los primeros años de primaria no aprenden a leer o escribir adecuadamente. Para ello, se combinan dos dimensiones: en primer lugar, la privación escolar, es decir, los niños y niñas que se encuentran por fuera del sistema educativo. A esto se suma la privación de aprendizaje, es decir, los niños que, a pesar de encontrarse matriculados, no logran alcanzar los estándares y competencias básicas de fluidez y comprensión lectora que se espera.Estos niveles de lectura esperados son extraídos de diferentes mediciones internacionales, en especial las estimaciones del Banco Mundial sobre pobreza de aprendizaje.La lectura es esencial en la infancia. Foto:Getty Images/iStockphotoDe esta manera, el país con peor desempeño fue Argentina, donde seis de cada 10 estudiantes están en alto riesgo para su alfabetización inicial. Le sigue Colombia, con el 51 por ciento, México (48 por ciento), Brasil (47 por ciento), Perú (44 por ciento) y Chile (27 por ciento).De acuerdo con Santiago Isaza Arango, director del área de Educación de Fundación Luker, esta medición es una herramienta que puede ser de mucha utilidad, en especial en el momento actual en que un nuevo Gobierno deberá encargarse de la política educativa del país: "El Iral constituye una herramienta valiosa para ampliar la conversación regional, orientar prioridades y fortalecer estrategias preventivas que permitan garantizar que todos los niños desarrollen las habilidades de lectura y escritura que necesitan para aprender a lo largo de la vida".Y agregó: "Las trayectorias lectoras comienzan a construirse mucho antes de que las dificultades sean visibles. Las acciones preventivas, sostenidas y articuladas entre escuela, familia y comunidad pueden generar diferencias significativas en los aprendizajes".Por su parte, Juliana Ruiz Patiño, directora del Observatorio de Realidades Educativas de la Universidad Icesi, destacó la importancia de tomar acciones urgentes para garantizar que todos los niños en edad escolar puedan desarrollar de manera satisfactoria sus habilidades lectoras: "La alfabetización inicial no es solo un desafío educativo: es una condición fundamental para la participación social, el ejercicio de la ciudadanía y el acceso a oportunidades a lo largo de la vida. La magnitud del desafío exige una respuesta urgente: garantizar la lectura en los primeros años de escolaridad. Esta es una de las acciones más efectivas para reducir desigualdades, prevenir el rezago y la deserción escolar, y ampliar las oportunidades de desarrollo".Y añadió: "Lo que está en juego no es solo el futuro de cada niño y niña, sino también la capacidad de nuestras sociedades para fortalecer la democracia, impulsar la productividad y construir un futuro más equitativo para todos". LEA TAMBIÉN Los resultados de este estudio amplían el conocimiento que se tiene sobre el mal estado de la alfabetización inicial en Colombia. Otro estudio publicado en 2024 por el Banco Mundial da cuenta de la pobreza de aprendizajes en lectura entre los estudiantes colombianos en los primeros niveles de escolaridad.Dicha investigación midió diferentes habilidades lectoras de niños de primer grado (cuando se espera que alcancen cierto nivel de fluidez lectora) en cuatro ciudades de Colombia: Barranquilla, Cali, Bogotá y Manizales.Una de las pruebas que se les hizo fue medir el número de palabras que lograban leer en un minuto. Los resultados fueron alarmantes: por ejemplo, en Cali el 25 por ciento de los niños (la cuarta parte) no fue capaz de reconocer ninguna palabra, mientras que el 23 por ciento solo leyó de 1 a 10 palabras. Solo 4 de cada 10 niños pudo leer las suficientes palabras que corresponden al nivel mínimo de aprendizaje para superar el primer grado, es decir, más de 20 palabras por minuto.Y esto se repitió en las demás ciudades. En Bogotá, el 10 por ciento no pudo leer ni una palabra y el 19 por ciento leyó menos de 10. En Barranquilla, estos porcentajes fueron del 16 y 14 por ciento, respectivamente, y en Manizales, la de mejor desempeño, fueron del 9 y 7 por ciento.Para Horacio Álvarez, especialista en Educación del Banco Mundial, cocreador del premiado programa "Vamos todos a aprender a leer" y uno de los autores del estudio, los datos demuestran que "en Colombia persisten serios problemas de pobreza de aprendizaje, fenómeno que además es desigual: hay municipios en los que la pobreza de aprendizaje supera el 90 por ciento y otros en donde no alcanza el 35 por ciento".Con todo ello, el estudio "Comprender el riesgo, actuar con urgencia" reconoce que en los últimos años el país sí ha tomado acciones para atender esta problemática, como es el caso de la aplicación de las pruebas Saber 3.º, 5.º, 7.º y 9.º en 2023, que, entre otras cosas, permiten ver el nivel de lectura de los estudiantes en diferentes niveles.Sin embargo, vale recordar que estas pruebas en su momento fueron muestrales y no censales, es decir, tomaron una porción de la población escolar, por lo que no fue posible conocer los aprendizajes de todos los niños, niñas y adolescentes en dichos grados. Y no se sabe cómo han evolucionado, dado que no se han vuelto a aplicar.Pese a ello, también han surgido iniciativas de la sociedad civil, como el colectivo Colombia Se Escribe Leyendo, una iniciativa que busca que se prioricen mejoras en las políticas de enseñanza de la escritura y la lectura con base en evidencia.Sin embargo, si se compara con otros países del estudio, en Colombia solo se conocen los problemas de lectura y alfabetización por pruebas diagnósticas como las pruebas Saber, así como informes e investigaciones de centros de pensamiento como el Observatorio de Realidades Educativas de la Universidad Icesi o el Laboratorio de Economía de la Educación de la Universidad Javeriana.En cambio, otros sistemas educativos cuentan con indicadores nacionales sobre alfabetización, así como programas y políticas de Estado enfocadas específicamente a fortalecer las habilidades lectoras.La Gobernación de Cundinamarca impulsa la lectura. Foto:Gobernación de Cundinamarca.La magnitud del problema en la regiónEl estudio del Instituto de Evidencia Educativa estima que en solo los seis países participantes alrededor de 10,1 millones de niños de entre 6 y 8 años están en riesgo de presentar problemas en su alfabetización inicial, lo que representa el 48 por ciento de la población en esas edades, es decir, uno de cada dos.Y, aunque Argentina y Colombia son los que presentan los índices más altos, debido al tamaño de su población son Brasil y México los que tienen la mayor cantidad de niños en riesgo, con un total de 3,3 y 3,1 millones de niños en esta condición.Para Romina Paola Durán, jefa de Investigación del Instituto de Evidencia Educativa y autora del estudio, "contar con información oportuna y relevante es una condición fundamental para tomar mejores decisiones educativas. Este estudio busca aportar evidencia sobre un aspecto que suele permanecer invisible: cuántos niños están atravesando la etapa clave de alfabetización inicial con riesgo para el desarrollo de la lectura. Dimensionar este riesgo es fundamental para orientar acciones preventivas, focalizar esfuerzos y actuar a tiempo, antes de que las dificultades se consoliden y condicionen las trayectorias educativas futuras".MATEO CHACÓN ORDUZ | Redacción Educación Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









