La fiebre mundialista comenzó a sentirse desde tempranas horas en el Monumento a la Revolución, donde cientos de aficionados llegaron con vuvuzelas, espuma y playeras de la Selección Mexicana para disfrutar de los conciertos organizados previo al partido entre México y Ecuador.La primera agrupación en subir al escenario fue Triciclo Circus Band, que puso el ambiente con su característico sonido de jazz folk y abrió su presentación con “No corro, no grito, no empujo”, desatando la euforia de los asistentes.El entusiasmo del público fue tal que, por momentos, el sonido de las vuvuzelas superó a la música. Mientras la banda intentaba subir el volumen, los aficionados respondían con gritos, aplausos y cánticos mundialistas.Lee también Mueren la modelo Skarlent Rodríguez y su pareja, durante los terremotos de Venezuela; piden donaciones para sus funeralesEn los alrededores del Monumento, decenas de personas aprovecharon la tarde para convivir entre amigos y familiares. Algunos brindaban con pulque y cerveza, mientras las tiendas de abarrotes lucían abarrotadas por quienes buscaban abastecerse antes del encuentro.La celebración continuó con temas como “Alguna vez” y “Excusez-moi”, que hicieron cantar y bailar a los asistentes. Conforme avanzaba la tarde, varios aficionados comenzaron a dirigirse hacia Paseo de la Reforma con la intención de seguir los festejos en el Ángel de la Independencia.[Publicidad]Uno de los momentos más celebrados llegó cuando Triciclo Circus Band invitó al escenario a La Maskatesta, cambiando el ritmo del espectáculo y elevando aún más el ánimo de los presentes.Lee también Mueren la modelo Skarlent Rodríguez y su pareja, durante los terremotos de Venezuela; piden donaciones para sus funeralesSin embargo, la sorpresa llegó al finalizar el concierto. Los asistentes comenzaron a revisar sus teléfonos celulares tras conocerse el anuncio del retraso del partido entre México y Ecuador, noticia que provocó chiflidos y muestras de molestia entre el público.[Publicidad]Pese al contratiempo, la música no se detuvo. Temas de mariachi y otras interpretaciones mantuvieron el ambiente festivo mientras los aficionados esperaban el silbatazo inicial.