CELIA RIVERAActualizado Mi�rcoles,

julio

00:08Tan reconocible como el Big Ben, los autobuses de dos pisos o el agente 007. Las cabinas telef�nicas rojas son uno de los iconos British por excelencia. Una caja roja que todav�a despierta una sonrisa cuando tropezamos en ellas, m�s a�n hoy, porque cada una tiene un uso diferente... Fue en 1926 cuando se instal� en Londres la primera cabina, dise�ada por el arquitecto Sir Giles Gilbert Scott. Fabricada en hierro fundido y pintada en un intenso color rojo, la K2, abreviatura de Cabina N�mero 2, pronto se convirti� en una de las im�genes m�s representativas del Reino Unido. El color tiene una raz�n de ser: aunque a Scott le hubiera gustado que fueran plateadas por fuera, las autoridades decidieron que el rojo ayudar�a a que destacaran en la calle. Nueve a�os despu�s llegar�a la versi�n K6, creada para conmemorar el Jubileo de Plata del rey Jorge V, que acabar�a extendi�ndose por todo el pa�s, desde las grandes ciudades hasta los pueblos m�s peque�os.Una de las cabinas telef�nicas llena de libros que podemos encontrar en la capital brit�nica.VisitBritain/Bei NaEn la d�cada de los noventa llegaron a existir m�s de 100.000 cabinas telef�nicas repartidas por todo el Reino Unido, seg�n Visit Britain. La llegada de los tel�fonos m�viles hizo que muchas dejaran de utilizarse, aunque lejos de desaparecer, comenzaron una segunda vida gracias a la iniciativa Adopt a Kiosk, mediante la cual ayuntamientos y comunidades locales pueden hacerse cargo de ellas para darles nuevos usos.Hoy es habitual encontrar antiguas cabinas convertidas en peque�as bibliotecas de intercambio de libros, como ocurre en Westbury-sub-Mendip (Somerset) o en Bampton (Devon), mientras que en distintas localidades de Norfolk sirven como puntos de informaci�n tur�stica junto a la costa.En otras zonas rurales, especialmente en Cornualles o el Distrito de los Lagos, estas peque�as estructuras se han transformado en estaciones con desfibriladores, cafeter�as para llevar, puntos de conexi�n Wi-Fi o centros de informaci�n para senderistas.De cabina en cabinaUna mujer junto a una cabina telef�nica roja frente a la Abad�a de Westminster, Londres.VisitBritain/Sam BarkerM�s all� de su nueva vida funcional, las cabinas rojas siguen siendo, ante todo, uno de los grandes reclamos visuales del pa�s y, por qu� no, una excusa m�s para recorrerlo, desde el coraz�n de Londres hasta los pueblos m�s remotos del suroeste ingl�s.El punto de partida obligado es Parliament Square, donde se encuentra probablemente la fotograf�a m�s famosa del pa�s: una cabina roja con el Big Ben y el Palacio de Westminster al fondo. Pese a la multitud de turistas que se agolpa cada d�a para capturarla, sigue siendo uno de los rincones m�s fotografiados de la capital.A poca distancia, en las calles adoquinadas de Covent Garden, el ambiente cambia por completo. Lejos del bullicio de Westminster, este barrio ofrece algunas de las estampas m�s elegantes de estas cabinas, rodeadas de teatros hist�ricos, caf�s y edificios victorianos que aportan un contraste m�s sereno y refinado.Si la capital muestra el lado m�s monumental y urbano de las cabinas, Yorkshire revela su cara m�s �ntima. Aqu� adquieren un car�cter casi nost�lgico, asomando junto a iglesias medievales, carreteras rurales y tradicionales pubs ingleses, en un paisaje que apenas parece haber cambiado con el paso del tiempo. La zona se presta adem�s a completar la visita con una parada gastron�mica: el restaurante The Star Inn at Harome, distinguido con una estrella Michelin, ofrece una cocina profundamente ligada al territorio, mientras que Grantley Hall es una de las grandes referencias del lujo rural ingl�s.Una de las cabinas frente a la antigua oficina de correos de Haworth, en West Yorkshire.VisitBritain/Sarah EichhornEl recorrido culmina en el extremo suroeste, en Cornualles y Devon, donde las cabinas rojas comparten protagonismo con algunos de los escenarios m�s espectaculares del pa�s: acantilados azotados por el viento, peque�os puertos pesqueros y playas salvajes. Es tambi�n aqu� donde su reconversi�n ha sido m�s visible, convertidas en bibliotecas, peque�os comercios o puntos de emergencia, un ejemplo perfecto de c�mo patrimonio y vida cotidiana conviven de forma natural.Por cierto que existe un museo dedicado al icono brit�nico. Se trata del Avoncroft Museum of Historic Buildings, en Worcestershire, que museo alberga la National Telephone Kiosk Collection, considerada la mayor colecci�n del mundo dedicada a las cabinas telef�nicas brit�nicas, con m�s de una treintena de modelos originales que permiten recorrer un siglo de evoluci�n del dise�o industrial y urbano del Reino Unido.Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aqu�