Los fiscalistas advierten del riesgo de convertir la cooperaci�n en una herramienta de presi�n.La Agencia Tributaria (AEAT) se encuentra inmersa en una metamorfosis silenciosa pero profunda. El paso a un modelo de control que prioriza el cumplimiento voluntario y la comunicaci�n preventiva ha abierto un intenso debate en el sector. En el centro de esta controversia se sit�an dos visiones fundamentales: la de los encargados de vigilar el cumplimiento de la ley, quienes defienden la existencia de una "confianza mutua" entre la Administraci�n y los contribuyentes, y la de los asesores fiscales, quienes reconocen que todav�a no se han dado los pasos necesarios para consumar por la v�a de los hechos esta relaci�n.El nuevo sistema de comunicaciones preventivas de la AEAT, dise�ado para advertir al contribuyente de posibles discrepancias antes de iniciar una inspecci�n formal, es visto con cautela. Para Ana de la Herr�n, presidenta de la Asociaci�n de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE), "todav�a es pronto para sacar conclusiones definitivas", aunque admite que ya se aprecia una "mayor predisposici�n al di�logo y a la resoluci�n de dudas de manera anticipada".Por su parte, Agust�n Fern�ndez, presidente del Registro de Economistas Asesores Fiscales (Reaf), reconoce a EXPANSI�N que "cuando existe un di�logo temprano entre la Administraci�n y los contribuyentes se reducen determinadas controversias", si bien advierte de que las nuevas herramientas y canales de comunicaci�n deben utilizarse "de forma ordenada, proporcionada y con una finalidad verdaderamente informativa", evitando a toda costa que el contribuyente las perciba como un "mecanismo de presi�n, advertencia intimidatoria o coacci�n".Un claro ejemplo de ello es la campa�a de avisos preventivos que la Agencia Tributaria ha lanzado durante la campa�a de la Renta que acaba de terminar. El Fisco ha remitido hasta 130.000 advertencias de posibles errores, que para muchos contribuyentes constituyen un aviso para modificar sus declaraciones para evitar una futura comprobaci�n. En este sentido, algunas voces incluso llaman a estas notificaciones "las cartas del miedo" de Hacienda.Informes de transparenciaUno de los pilares de este nuevo "cumplimiento cooperativo" es el Informe de Transparencia Fiscal. Para la Inspecci�n, este documento no es una carta de inmunidad, pero s� ofrece un "mayor contexto sobre la pol�tica fiscal, la gobernanza y los criterios seguidos por las empresas".En este sentido, De la Herr�n defiende que, gracias a este conocimiento mutuo, el ecosistema en el que se produce una comprobaci�n es "mucho m�s amigable que agresivo, sin duda".Por su parte, Agust�n Fern�ndez reconoce que estos mecanismos ayudan a reducir incertidumbres y permiten "centrar los recursos de control en aquellos supuestos que presentan mayores indicios de incumplimiento". No obstante, el presidente del Reaf puntualiza que la transparencia "no debe interpretarse como una renuncia a los derechos del contribuyente" y reclama reciprocidad: "Transparencia por parte del contribuyente y previsibilidad y seguridad jur�dica por parte de la Administraci�n".La disparidad de opiniones se agudiza al analizar la relaci�n diaria de los asesores fiscales, las empresas y el resto de contribuyentes con el Fisco. Mientras los inspectores destacan que la AEAT pone "especial inter�s en que los funcionarios conozcamos c�mo y por qu� funcionan de determinada manera ciertos nuevos modelos de negocio", los fiscalistas describen una realidad diferente.Fern�ndez denuncia que persiste la percepci�n de la AEAT como una instituci�n "distante, r�gida y predominantemente orientada al control", y critica que, en ocasiones, se act�e con una "posici�n de clara superioridad frente a quienes disponen de menos medios t�cnicos, jur�dicos o econ�micos para defenderse".Para los asesores, "carece de sentido" que se soliciten "de forma masiva y en un �nico requerimiento todos los libros, facturas y justificantes" cuando lo razonable ser�a concretar el alcance de la comprobaci�n en cada caso.A pesar de sus diferencias, ambos coinciden en la complejidad del entorno fiscal actual. Y, ante esta situaci�n, De la Herr�n se�ala como reto el equilibrio ante realidades econ�micas que "a veces no encajan como un puzzle perfecto en lo que define nuestro ordenamiento jur�dico".Por su parte, Fern�ndez se muestra m�s contundente con la t�cnica legislativa, criticando que las modificaciones se aprueben "a base de reales decretos-leyes", lo que dispara los costes de cumplimiento y la incertidumbre que llevan tiempo denunciando los fiscalistas.En definitiva, la hoja de ruta est� marcada: Hacienda busca la eficiencia del dato, mientras los asesores exigen que la "confianza mutua" deje de ser una asignatura pendiente para convertirse en una pr�ctica real y rec�proca.La relación entre la Administración tributaria y los contribuyentes está dando un nuevo vuelco tras la incorporación de herramientas digitales como la inteligencia artificial. A este respecto, Ana de la Herrán ve inevitable que la IA ayude a "identificar ciertos patrones para así poder ser más eficientes, optimizando nuestros recursos, que son públicos". No obstante, la presidenta de la Asociación de Inspectores del Estado recalca a EXPANSIÓN que su uso debe ir acompañado de la supervisión humana -el llamado human in the loop- para garantizar decisiones "consistentes, proporcionadas y adecuadas a las circunstancias del caso concreto", algo en lo que también coinciden los asesores fiscales al reclamar que las garantías de los contribuyentes se sigan respetando.