Usar auriculares y tomar mate en el auto, tocar la bocina por cualquier cosa y escupir por la ventanilla son acciones que muchísimos conductores argentinos realizan a diario.
Alguien podrá preguntarse, “¿qué tienen de malo?” Y la respuesta es que están prohibidas: esas acciones (y muchas otras) pueden ser causal de infracciones.
El tránsito en el territorio argentino está regulado por la Ley 24.449, una normativa que se complementa con ordenanzas específicas en cada distrito. Es una ley que establece claramente –un sus 97 artículos repartidos en nueve títulos, y las posteriores modificaciones– qué se puede hacer y qué no.
Sin embargo la falta de controles extendida en el tiempo sumada a los “usos y costumbres” que se instalan casi “sin querer”, van cimentando algunas acciones que, aunque son repetidas por muchísimos automovilistas, no están permitidas por la ley por lo que se convierten en infracciones.
Infracciones que no sabés que lo son: las más comunes








