Un estudio de Fiocruz (Fundación Oswaldo Cruz), en colaboración con la Secretaría Nacional de Cuidados y Familia, revela que la mitad de las jóvenes brasileñas pasa a vivir una doble o triple jornada a partir de los 18 años, acumulando al menos dos actividades entre trabajo remunerado, tareas domésticas y estudios. El estudio utiliza microdatos de la PNAD Continua Anual de 2022 del IBGE.
Laís Wendel Abramo, secretaria nacional de la Política de Cuidados y Familia, define el cuidado como las tareas cotidianas de mantenimiento de la casa y de las personas dependientes. "Cuidar y organizar la casa, hacer comida, lavar ropa, cuidar de un bebé, cuidar de una persona mayor que ya no puede alimentarse sola, bañarse sola, moverse por la casa", afirma. "Es un trabajo que durante mucho tiempo permaneció invisible".
Entre los jóvenes en general, el 82,5% realiza actividades de cuidado, porcentaje que sube al 90% entre las mujeres. Las mujeres negras dedican al cuidado el doble de tiempo que los hombres, blancos o negros, un escenario asociado al hecho de que el 33% de las jóvenes negras no trabajan ni estudian. "Una de cada tres mujeres que no están trabajando responde que no está buscando empleo porque está cuidando de la casa, de los hijos u otros familiares", dice Laís.








