En la madrugada del domingo 28 de junio, James (nombre ficticio) estaba editando un artículo cuando notó algo inusual: el canal en directo de YouTube de la página web de NTV estaba desconectado. A las ocho de la mañana, mientras se preparaba para ir a la redacción, situada en las oficinas en Kampala de Nation Media Group (NMG) recibió una llamada telefónica urgente.—No te molestes en venir a la oficina —le advirtió un compañero con voz angustiada—. Te lo explicaré mejor por Telegram.Mientras ambos conversaban por Telegram, James se enteró de que la sede central de Daily Monitor, junto con las instalaciones de los demás medios del Nation Media Group (NMG), había sido rodeada por soldados armados, paralizando las operaciones del principal grupo de medios independiente del país. En total, seis medios de comunicación se vieron afectados: Daily Monitor, NTV, Spark TV, K FM, Dembe FM y The East African. Los seis pertenecen al Nation Media Group (NMG), el mayor conglomerado de medios de comunicación independiente de África oriental y central. “Decidí quedarme en casa por seguridad”, cuenta este periodista, que añade que también empezó a avisar a sus compañeros para que no fueran a la oficina. Esa misma noche, el jefe de las Fuerzas Armadas de Uganda, el general Muhoozi Kainerugaba, afirmó que había ordenado el cierre de los dos principales medios de comunicación y escribió en la red social X, según recoge la agencia Reuters, aunque ya no aparece la publicación en el timeline del militar: “¡No creo en una prensa libre! La prensa debe estar formada por cuadros de la revolución”.En los últimos meses, NMG había publicado diversas informaciones críticas, entre ellas un perfil sobre la vida de Kainerugaba, que, además de jefe del Ejército, es también el hijo del presidente ugandés Yoweri Museveni, uno de los mandatarios que más tiempo lleva en el poder en África, desde que llegó al Gobierno como líder rebelde en 1986. Además, el grupo mediático también publicó un reportaje que cuestionaba el paradero de su madre, la primera dama de Uganda, que llevaba tiempo alejada de la vida pública, especialmente tras no asistir a la ceremonia de toma de posesión pese a ser la ministra de Educación del país.Una editora, que pidió permanecer en el anonimato “por razones de seguridad”, afirma que teme por la continuidad de su empleo. “No sabemos si podremos seguir desempeñando nuestro trabajo. En este momento, como periodistas, también nos preocupa nuestra seguridad. Tenemos la sensación de que nuestras vidas corren peligro debido a la forma en que se utiliza el Estado de derecho para reprimirnos como periodistas”, explica a EL PAÍS. La directora gerente de NMG, Susan Nsibirwa, indicó el lunes a la agencia Reuters hay en marcha “negociaciones a distintos niveles para lograr la reapertura”.En respuesta a los ataques a los medios de comunicación, el senador estadounidense Jim Risch, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, exigió en X que EE UU revise sus relaciones con Uganda, y añadió que “los ataques del general Muhoozi contra la libertad de expresión, incluidos los principales medios de comunicación” le hacen a él y al partido Fuerza de Defensa del Pueblo de Uganda (UPDF, por sus siglas en inglés) “inadecuados como socios”.The U.S. needs to review its security relationship with Uganda. Gen. @mkainerugaba's attacks on free speech, including shuttering major media houses this weekend, make him & the UPDF unfit partners. We should only work with those who advance regional security, not diminish it. https://t.co/y2w6c1bdmV— Senate Foreign Relations Committee Chairman (@SenateForeign) June 29, 2026