Con el primer semestre ya cerrado, los gestores ajustan sus carteras para una segunda mitad de año en la que la evolución del estrecho de Ormuz, las expectativas de tipos y las dudas en torno al sector tecnológico marcarán las decisiones. Tras las subidas de los últimos meses y con muchos índices en zona de máximos, el mercado se debate entre consolidar ganancias o seguir aumentando la exposición a la renta variable.Bankinter se sitúa entre los más optimistas. La entidad considera que, a medida que mejoran los beneficios, aumentan las probabilidades de prolongar el ciclo alcista. A 18 meses vista, fija un objetivo para el Ibex 35 en 22.328 puntos, lo que implica un potencial cercano al 15%, mientras que para el S&P 500 anticipa subidas de hasta el 30%. Eso sí, advierte de que, tras meses de avances intensos, el ritmo podría moderarse.Para aprovechar ese contexto, mantiene su apuesta por utilities, defensa, tecnología y bancos. Quedan fuera las compañías vinculadas al petróleo —más adecuadas para perfiles con mayor tolerancia al riesgo— y las telecomunicaciones, un sector que consideran maduro y altamente apalancado, donde las expectativas de movimientos corporativos se han visto frustradas por la inestabilidad y el encarecimiento de la financiación.Defensa: Rheinmetall y LeonardoPese a la corrección registrada en las últimas semanas tras los contratiempos industriales en el desarrollo del primer caza europeo y la cancelación de un gran proyecto en Alemania, los analistas de Bankinter mantienen su apuesta por el sector. Consideran que el aumento del gasto en defensa en Europa responde a una tendencia estructural. “Los recientes conflictos ponen de manifiesto la necesidad de reforzar las capacidades militares a escala global”, señalan.Para el periodo 2025-2028, el equipo de análisis prevé un crecimiento del beneficio por acción cercano al 25%. Más allá de los reveses puntuales, subrayan que la naturaleza de las capacidades militares está cambiando: el protagonismo se desplaza desde los grandes programas tradicionales hacia el desarrollo tecnológico. “Necesitamos ver materializadas las promesas de inversión de los Estados. Cuanto más se retrasen, mayor será la inquietud de los inversores”, concluyen.Tecnología: Nvidia y MicrosoftCon las correcciones de las últimas semanas, los temores a una sobrevaloración de las tecnológicas han vuelto a sobrevolar el mercado, reavivando el fantasma de una nueva burbuja. Pese a ello, los analistas de Bankinter mantienen su confianza y sitúan a las grandes compañías tecnológicas y a los fabricantes de semiconductores entre sus principales apuestas de inversión.“Los semiconductores son hoy el eslabón más sólido de la cadena de valor de la IA, los principales beneficiarios de la inversión en centros de datos”, apuntan. En cuanto a las grandes tecnológicas, con nombres como Microsoft, destacan que, pese al esfuerzo inversor, siguen mostrando márgenes elevados y balances sólidos.‘Utilities’: Iberdrola y RedeiaEn el segmento más defensivo, los analistas apuestan por las utilities. A sus ingresos regulados y atractivas rentabilidades por dividendo se suma su papel creciente en la transición energética y en el desarrollo de la inteligencia artificial. Las eléctricas se perfilan como una de las opciones más sólidas para beneficiarse de esta tendencia. “La demanda de electricidad crecerá, como mínimo, un 50% entre 2025 y 2035. El auge de la IA y de los centros de datos, junto con la creciente electrificación del transporte, la industria y la climatización, está impulsando una aceleración del consumo”, destacan.Banca: BBVA y SantanderA pesar de las fuertes revalorizaciones acumuladas en los últimos tres años, los expertos consideran que el sector aún ofrece oportunidades. Entre los factores que respaldan esta visión destacan la solidez de la demanda de crédito, unos fundamentales robustos —con niveles elevados de solvencia, rentabilidad y calidad crediticia— y valoraciones todavía atractivas.De cara a los próximos meses, la clave no estará tanto en decidir si seguir invertido como en dónde hacerlo. Con un mercado en máximos y un ciclo que muestra signos de madurez, la selección de valores gana peso frente a la mera exposición al conjunto del índice. En este contexto, Bankinter apuesta por combinar crecimiento y defensa como vía para seguir aprovechando el impulso bursátil.