La ola de calor extremo que azotó en los últimos días el oeste de Europa, con especial incidencia en Francia y Bélgica, afectó a más de 191 millones de europeos, según estimaciones de la agencia AFP. Durante los récords de temperaturas máximas la Torre Eiffel "creció" 10 centímetros en altura y hay un fenómeno físico que lo explica.Tal como indica en su sitio web oficial el emblemático monumento, conocido a nivel mundial como símbolo de París, la estructura metálica puede ganar o perder unos centímetros a lo largo del año.La Torre Eiffel y el récord que mantuvo por 42 añosEn el momento de su inauguración para la Exposición Universal de París el 31 de marzo de 1889, la Torre Eiffel, inicialmente llamada "La Torre de 300 metros", era la más alta del mundo con 312 metros.Mantuvo este récord hasta 1931, cuando fue destronada por el Empire State Building, de 381 metros. Sin embargo, el emblema de París siguió aumentando su longitud en los siguientes años: actualmente mide 330 metros, gracias a las antenas que agregaron en la cima para la transmisión de radio y televisión en en 1957, 2000 y 2022. La durabilidad y resistencia fue una de las condiciones que tuvo en cuenta la empresa del ingeniero civil Gustave Eiffel. El diseño original de la estructura fue concebido por sus ingenieros Maurice Koechlin y Émile Nouguier, junto con el arquitecto Stephen Sauvestre.Se necesitaron 2 años, 2 meses y 5 días para construirla. Fue una auténtica proeza técnica y arquitectónica. Los diarios del mundo lo llamaron "utopía realizada" a finales del siglo XIX y un punto culminante de la era industrial. Inmediatamente experimentó un éxito inmenso.Diseñada para durar sólo 20 años, se salvó gracias a los experimentos científicos promovidos por Eiffel. También tuvieron un rol clave las primeras transmisiones radiográficas, seguidas de las telecomunicaciones: señales de radio de la torre al Panteón en 1898, sirvió como radio militar en 1903 y para la primera emisión de radio pública en 1925.Al estar a la intemperie, está expuesta constantemente a toda clase de condiciones climáticas: viento, frío, lluvia, nieve, heladas, calor, etc. Los vientos fuertes tienden a hacer que se tambalee o vibre un poco, sin ningún peligro para su estructura. Gracias a los ingenieros de la empresa Eiffel, con 20 años de experiencia en el diseño de viaductos metálicos, fue rediseñada con formas y bordes curvos para que el viento la afecte lo menos posible. Ante el peligro de tormenta, se toma como medida de seguridad el cierre de la cima de la Torre, o incluso la Torre entera, cuando la velocidad del viento supera determinados límites.Y como todos los metales, el hierro forjado de su estructura tiene la particularidad de ser sensible a las variaciones térmicas. Construida con unas 7.300 toneladas de hierro pudelado, la torre reacciona naturalmente a las temperaturas altas en verano y a las temperaturas bajas o incluso bajo cero en invierno. Por la dilatación térmica del hierro, en verano la Torre Eiffel "crece" y en invierno "se contrae"Cuando suben las temperaturas, es posible que la torre "crezca" un poco. Se trata de un fenómeno físico natural llamado expansión o dilatación térmica, que hace que el hierro se expanda cuando se somete a temperaturas elevadas. El calor provoca un aumento de volumen que puede hacer que la torre Eiffel aumente unos milímetros. La torre Eiffel puede variar su altura entre unos milímetros y hasta 15 centímetros debido a las fluctuaciones de temperatura.En días de calor extremo, el metal se expande, provocando el aumento en la altura del monumento. El cambio forma parte del comportamiento esperado de la estructura y fue contemplado por los ingenieros desde su construcción.También puede sufrir una pequeña inclinación a lo largo del día, debido a que uno de los lados de la estructura recibe más radiación solar que los otros, haciendo que la expansión se produzca de forma desigual. El desplazamiento es sumamente discreto y no representa riesgo para los visitantes ni compromete la estabilidad del monumento. Por el contrario, cuando se enfría en invierno, la contracción térmica de la estructura metálica hace que pueda "perder" algunos milímetros.En el sitio web del monumento aclaran que estos cambios de estado son naturales e ínfimos. No ejercen ningún impacto en la solidez de la estructura y son absolutamente indetectables para los visitantes u observadores.La dilatación térmica es un comportamiento común en grandes estructuras metálicas y ocurre también en puentes, vías férreas y edificios, razón por la cual estos proyectos ya se conciben teniendo en cuenta las variaciones provocadas por el calor y el frío. El fenómeno cobró protagonismo en medio de la ola de calor de las últimas semanas. En París los termómetros se acercaron a los 40°C, lo que favoreció la expansión de la estructura metálica de la Torre Eiffel.Después de una serie de tormentas inéditas que se desataron la noche del sábado y el domingo en el norte de Francia y en Bélgica, bajaron un poco las temperaturas, con máximas de 27 grados, y se espera que permanezcan en ese rango hasta el domingo.Las masas de aire caliente que sostienen estos episodios se movieron hacia Chequia, Eslovaquia, Hungría, y Polonia. El alivio es momentáneo para la capital francesa, porque el pronóstico indica que a partir de la semana siguiente vuelve el calor con temperaturas de hasta 37 grados.