El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ha afirmado que aunque las aplicaciones y herramientas de inteligencia artificial "ofrecen amplias posibilidades para la enseñanza, el aprendizaje y la evaluación, también plantean riesgos relacionados con la reducción del pensamiento crítico, las desigualdades y la brecha digital, los sesgos algorítmicos, la privacidad de los datos y la dependencia tecnológica".Publicidad"Este nuevo escenario exige un marco regulador que garantice la seguridad y la protección de los derechos fundamentales", ha indicado en la Comisión Mixta (Congreso-Senado) de Relaciones con el Defensor del Pueblo, donde ha señalado que durante el último año, algunas familias y profesionales de la educación le han trasladado su preocupación por el uso de aplicaciones y herramientas de IA.En su intervención, ha defendido que el debate sobre las nuevas tecnologías "debe centrarse en la protección de la infancia y la garantía de sus derechos, evitando tanto una visión acrítica como una desconfianza absoluta hacia las nuevas tecnologías y hacia las empresas tecnológicas". "Se trata de una cuestión compleja que exige un enfoque riguroso y equilibrado, alejado de planteamientos ideológicos", ha indicado Gabilondo.Para el Defensor, "resulta esencial garantizar la existencia de marcos normativos y medidas adaptadas a la infancia y a las distintas etapas de desarrollo para prevenir y abordar la violencia digital, así como mecanismos efectivos de rendición de cuentas".En este sentido, Gabilondo considera que "estas actuaciones deben tener en cuenta la evolución de las capacidades de niños, niñas y adolescentes y sus diversas circunstancias, prestando especial atención a las experiencias y necesidades específicas de las niñas y las mujeres jóvenes". Así, ve "necesaria" una ley de protección a la infancia en entornos digitales.Publicidad"Las tecnologías de la información y la comunicación ofrecen importantes oportunidades para el desarrollo de niños, niñas y adolescentes cuando se utilizan de forma equilibrada, ya que favorecen el aprendizaje, la creatividad y la socialización", ha dicho.Entre sus beneficios, ha destacado el acceso a recursos educativos, el desarrollo de competencias digitales y la participación en comunidades virtuales de apoyo y pertenencia. "Sin embargo, el acceso masivo a Internet y el uso generalizado de dispositivos móviles han transformado profundamente los hábitos de los menores, especialmente de los adolescentes", ha apuntado.Por otra parte, ha apuntado que la exposición a filtros de belleza "puede distorsionar la percepción de la propia imagen y aumentar, junto con otros factores, el riesgo de trastornos dismórficos corporales y de la conducta alimentaria". "La saturación de los servicios hospitalarios especializados en estos trastornos refleja la magnitud del problema y la necesidad de reforzar los recursos disponibles", ha señalado.PublicidadRespecto a la actividad de la institución en esta materia, ha detallado que se desarrolla en el ámbito sanitario y de asistencia social, el escolar y docente, y en el de las telecomunicaciones. Así, ha destacado el trabajo de supervisión de los centros de protección para menores tutelados o las unidades hospitalarias de salud mental.Según el Defensor, en ambos casos se ha constatado la creciente preocupación de los trabajadores que atienden a estos menores que, en general, reclaman más herramientas, recursos, formación y medios para afrontar el impacto que las redes sociales y las nuevas tecnologías tienen en los menores.Una vulnerabilidad que, según ha afirmado, "puede verse reforzada por los algoritmos de las plataformas, que tienden a potenciar contenidos extremos para incrementar la interacción y fomentar una búsqueda constante de validación social a través de los likes o me gusta".El Defensor del Pueblo ha indicado que está ultimando un informe sobre el sistema de protección de menores ante los casos de abusos y su explotación sexual, cuya publicación está prevista "próximamente".Durante las visitas a unidades hospitalarias de salud mental, el Defensor del Pueblo ha constatado la "creciente preocupación" de los profesionales ante el "notable" aumento de la demanda asistencial entre pacientes "cada vez más jóvenes, hasta el punto de tensionar la disponibilidad de camas y especialistas".Preocupación por el uso de dispositivos en las aulasEn relación con el ámbito escolar y docente, Gabilondo ha dicho que numerosas familias han trasladado sus quejas y preocupación por los riesgos educativos, sociales y psicológicos asociados al uso de dispositivos digitales por parte de los menores, así como por el coste que supone su adquisición cuando no son facilitados por los centros sostenidos con fondos públicos."La autonomía pedagógica de los centros debe conciliarse con el derecho constitucional a la gratuidad de la enseñanza. Por ello, este principio debe extenderse a todos los recursos digitales necesarios para el aprendizaje, incluidos los dispositivos individuales utilizados por el alumnado", ha explicado.PublicidadAdemás, ha resaltado que la institución ha instado a "garantizar la gratuidad de los libros de texto y del material didáctico, tanto impreso como digital, así como una duración de las licencias digitales equiparable a la de los libros impresos para facilitar su reutilización".Ha apuntado también que "sigue siendo necesario reducir la brecha digital mediante recursos públicos accesibles y programas de capacitación y alfabetización digital dirigidos especialmente a los colectivos más vulnerables.En cuanto al ciberacoso o ciberbullying, el Defensor ha asegurado que la institución "viene desarrollando una intensa actividad para ayudar a prevenir y responder a este problema". Gabilondo ha relatado una de sus últimas actuaciones, tras recibir la queja del padre de una menor y detectar un aumento de casos en los que las redes sociales permiten el acceso y la exposición a contenidos nocivos que pueden poner en riesgo la integridad física e incluso la vida de los menores.PublicidadAsí, la institución se dirigió a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, al Comisionado de Salud Mental del Ministerio de Sanidad, y a la Fiscalía General del Estado para conocer qué medidas están llevando a cabo para abordar este problema."Resulta necesario encontrar un equilibrio entre las oportunidades que ofrecen las herramientas de las nuevas tecnologías y los riesgos que generan", ha manifestado, para después añadir que aunque la legislación avanza para dar respuesta a estos desafíos, continúan surgiendo nuevos problemas y efectos no deseados.