Una encuesta realizada por Anbima (Asociación Brasileña de las Entidades de los Mercados Financiero y de Capitales) en colaboración con Datafolha muestra que el 47% de los brasileños tiene un alto nivel de estrés financiero y el 48% presenta un nivel medio causado por las finanzas personales. La preocupación por el dinero afecta el sueño del 37% de los entrevistados, es motivo de discusiones en el 29% de los hogares y lleva al 49% a decir que trabajan en exceso para pagar las cuentas.

Para el superintendente de educación de Anbima, Marcelo Billi, la combinación de deudas y dificultad para ahorrar explica los efectos negativos sobre la salud mental de los brasileños. "El problema con el dinero contamina las otras dimensiones de la vida. Cuando se está endeudado, la capacidad cognitiva queda comprometida y eso afecta la productividad y la capacidad de resolver problemas", afirma.

Entre quienes tienen alto estrés financiero, el 53% son mujeres. Por edad, el 37% de los más estresados tiene entre 45 y 64 años. La bióloga Leonir de Souza, de 54 años, acumula deudas desde hace más de diez años, entre tarjetas de crédito y préstamos consignados que consumen casi la mitad de su salario como profesora universitaria. "Cuando me voy de vacaciones, pienso que voy a recibir mi aguinaldo y mi salario de vacaciones, y voy a usarlo para pagar deudas", dice.