Brava Fabrics se despide del mundo de la moda tras doce años de actividad. La firma de moda barcelonesa ha entrado en concurso de acreedores y ha solicitado ante el juez la liquidación de sus activos.

“Una creciente tensión de costes, agravada especialmente durante el último año, ha terminado por hacer inviable la continuidad del proyecto”, han anunciado los fundadores Ramón Barbero e Ivan Monells en un comunicado de prensa.

El caso se tramita en el juzgado mercantil 5 de Barcelona, que ha designado a Ignacio Alonso-Cuevillas -del despacho Lopez Ibor DPM (de Pasqual & Marzo Abogados)- como administrador concursal para supervisar todo el proceso. En los próximos meses, procederá a la venta de los activos y a los despidos de los trabajadores. La plantilla está formada por unas 30 personas, según los últimos datos del Registro Mercantil.

Brava Fabrics había llegado a superar los 20 millones de euros de facturación anual con una red de tiendas en ciudades como Barcelona, Madrid, Palma y San Sebastián. Con la venta online, había llegado a más de un centenar de países. Los originales estampados de sus camisas y otras prendas de vestir convencieron a más de 600.000 clientes.