Vladimir Putin enfrentó este martes una nueva ola de ataques con drones ucranianos contra Moscú y varias regiones de la frontera rusa, en momentos en que Kiev intensifica su campaña para presionar al Kremlin a poner fin a la guerra. El bombardeo dejó al menos dos muertos, incluido un bebé de seis meses, y obligó a suspender temporalmente operaciones en aeropuertos cercanos a la capital.El Ministerio de Defensa ruso informó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron y destruyeron 419 drones ucranianos durante la noche del lunes al martes, lanzados hacia distintos puntos del país. La península anexada de Crimea y las regiones de Krasnodar y Moscú figuraron entre las zonas más golpeadas, de un total de 19 territorios alcanzados, según el ministerio.PUBLICIDADVecinos observan el incendio en una vivienda alcanzada por un dron ucraniano en Yegoryevsk, región de Moscú (Reuters/Captura de pantalla)

En la zona que rodea a la capital rusa, una vivienda se incendió en la localidad de Iegorievsk tras la caída de un dron, según informó el gobernador regional, Andréi Vorobiov, en su canal de Telegram. Un bebé de seis meses que se encontraba dentro de la casa en el momento del ataque “falleció de camino al hospital”, precisó el funcionario. Otro niño y dos adultos resultaron heridos y fueron hospitalizados. Una vivienda particular destruida tras un ataque con drones este martes en Yegoryevsk, región de Moscú (Reuters/Captura de pantalla)En la región fronteriza de Belgorod, las autoridades reportaron la muerte de un hombre que sucumbió en un hospital a las heridas sufridas en un ataque separado con drones, ocurrido durante la misma madrugada.PUBLICIDADTráfico vehicular junto a columnas de humo a la distancia tras el ataque con drones en la región de Moscú (Reuters/Captura de pantalla)