Abraham P. RomeroEnviado especial BostonActualizado Martes,

junio

05:58Apareci� por la zona mixta del Gillette Stadium de Boston con la bandera de Paraguay colgada al cuello, las manos todav�a coloradas y el premio al mejor jugador del partido en una de ellas. La cabeza baja, entre la timidez y la verg�enza por verse protagonista, y la voz tocada, emocionado por lo que acababa de vivir. Ninguna selecci�n le hab�a ganado una tanda de penaltis a Alemania en la historia de los Mundiales. Ninguna. Y ah� naci� la leyenda de Orlando Gill, portero paraguayo de San Lorenzo de Almagro, de la Primera Divisi�n de Argentina. 25 a�os. H�roe nacional.Para saber m�sMundial 2026. El sue�o americano de Paraguay tumba a Alemania en los penaltisRedacci�n:

ABRAHAM P. ROMERO (Enviado especial)Boston"No hay explicaci�n para este momento. Tengo much�simas sensaciones ahora mismo y no s� expresarlo, pero contento, contento por la clasificaci�n y por darle una mano a mi equipo en la tanda de penaltis. Esta clasificaci�n es para todo el pueblo guayaquil", asegur� agach�ndose hacia el micr�fono, nervioso y sin la capacidad de pensar que lo pod�a colocar m�s arriba. Cosas de un directo inesperado.Gill, que ya hab�a hecho un partidazo, tumb� a Alemania en una actuaci�n que ya es historia de los Mundiales. Esper� los lanzamientos en movimiento, botando de un lado a otro de la porter�a y acertando la gran mayor�a de disparos. Detuvo el primero, de Havertz, con una mano alta tir�ndose hacia su lado izquierdo. Despu�s le marcaron Kimmich y Musiala, pero cuando lleg� Woltemade se volvi� a lucir con una mano todav�a mejor. Abajo, otra vez a su lado izquierdo. Dif�cil de alcanzar, pero con la palma lo suficientemente abierta y poderosa como para desviar el disparo.Orlando Gill, h�roe en la tanda de penaltis que elimin� a Alemania: "Ni yo puedo creerlo"EL MUNDOLos errores de Sanabria y Balbuena dejaron la tanda empatada, pero el disparo alto de Tah le entreg� en bandeja el pase a Canale, autor del tanto definitivo para cumplir el sue�o americano de Paraguay.Todos se fueron a por Gill, guardameta de mil batallas en el barro de la liga paraguaya. Criado en el San Lorenzo de Paraguay, debut� con el primer equipo justo antes de que �ste descendiera a la segunda del pa�s y despu�s se pas� meses en el banquillo esperando una oportunidad. Le lleg� en Argentina, en San Lorenzo, pero en el filial. Cumpli�, brill� y creci� hasta hacerse con la porter�a del primer equipo. Un buen a�o y la llamada de la selecci�n de Paraguay hace poco m�s de doce meses, justo en mitad de la clasificaci�n para el Mundial.Justo ah� se dio a conocer su historia personal. "La foto del debut ante Per� me hace llorar de felicidad porque lo lograste, amor, y las dem�s fotos son los momentos m�s dif�ciles de nuestra vida cuando Lauti naci� y no ten�amos nada. Orlando vend�a sus camisetas del club donde jugaba en ese entonces para poder solventar los gastos", escribi� en redes sociales la pareja de Orlando, Melissa.Su hijo hab�a nacido prematuro, explic�, y el guardameta trataba de sacar dinero de donde fuera. "Nuestro hijo luch� por su vida y su pap� siempre estuvo. Vendi� todo, vendi� su camiseta de la selecci�n sub'20, vendi� sus prendas... Literalmente vendi� todo", public�.Tiempo despu�s de aquello, ahora Gill se ha convertido en h�roe de Paraguay. "Esto es lo m�s importante de mi carrera, la verdad. Ahora mismo en mi cabeza est�n pasando muchas cosas, me tengo que parar en fr�o a pensar bien lo que hemos conseguido. Gracias a Dios la suerte estaba de nuestro lado", asegur� el portero en la zona mixta del estadio de Boston, donde le preguntaron qu� le dir�a al Orlando de hace unos a�os."Le dir�a que le agradezco por nunca rendirse, por siempre tener esa calma y esa tranquilidad de saber que la oportunidad iba a llegar. A m� me toc� batallar mucho, mucho, pero nunca deca� y ahora todo ese sacrificio se refleja", reflexion�.