“Mientras te rompas el alma por México, adelante”. Esta fue la frase que Andrés Guardado, una leyenda del fútbol mexicano, le dijo a Álvaro Fidalgo cuando el jugador del Betis le preguntó por la opción de defender la camiseta de México siendo español. Aquella conversación, en el verano de 2024, con Fidalgo en el América y Guardado apurando su carrera en el Atlas, fue el espaldarazo definitivo para que Fidalgo se decidiera por defender los colores de México, que afronta los dieciseisavos de final ante Ecuador en la madrugada del martes al miércoles en España (3.00, Dazn). A Fidalgo le costó tomar la decisión. “Andrés me ayudó muchísimo”, recalcó. Era el apoyo de un futbolista que jugó cinco Mundiales con México, disputando 180 partidos internacionales y anotando 28 goles. Casi nada. “Me como mucho la cabeza, sentía mucha responsabilidad al tomar esta decisión y no quería que me vieran como un bicho raro”, añadía el bético en una entrevista a los medios oficiales de su equipo. Todo ha acabado bien. Nacido en Asturias hace 29 años, ahora juega un Mundial e incluso marcó un gol en el duelo frente a la República Checa. Ya acumula seis internacionalidades desde su estreno ante Portugal el pasado mes de marzo. Fue titular en el estreno mundialista ante Sudáfrica, no jugó contra Corea y disputó 18 minutos contra los checos. Fidalgo, que regresó a España en el pasado mercado invernal, al Betis, está viendo cómo su sueño de jugar por México se ha convertido en una grata realidad. “Es un momento especial, me acuerdo de mi abuelo, que lo perdí hace dos meses. Es una alegría increíble, gracias a Javier y a todos los que han confiado en mí”, indicó el futbolista después del triunfo ante la República Checa. Fidalgo perdió a su abuelo justo después del partido del Betis ante el Braga, el pasado 16 de abril. Tímido e introvertido, Fidalgo apenas tiene vida fuera del fútbol. En Sevilla, la capital de Andalucía, apenas se le ve fuera de las sesiones de entrenamiento con sus compañeros y los partidos con el Betis. De sus cinco años en México le ha quedado su amor por el picante y la pasión por los chilaquiles en salsa verde con huevo y la sopa de tortilla. Llegó en enero de 2021 al América rescatado por Santiago Solari, el entrenador que lo tuvo en el Castilla, el filial del Madrid. No fueron buenos momentos para este mediapunta con llegada y gol, capaz también de jugar como mediocentro. Siempre tuvo que tomar decisiones drásticas. Se la jugó en un club de la magnitud del América y poco a poco se hizo con un lugar en el fútbol mexicano. “Ya soy bastante chilango”, comentaba a sus compañeros en el Betis, donde llamó la atención al principio su acento mexicano, que le vuelve estos días de la Copa del Mundo. En España lo perdió apenas un mes después de su llegada. Y es que así es la vida de Fidalgo, cambiante, ahora ilusionante en el Mundial y con una temporada por delante en la Champions con el Betis. “Seguimos mucho la Liga mexicana, de donde hemos traído a jugadores como Lainez, Guido o ahora Fidalgo. La verdad es que lo conocíamos desde su etapa en España. Lo seguimos en México, en un grande como el América. Luego viajamos a México y vimos que a nivel personal es espectacular.”, afirma a este medio Álvaro Ladrón de Guevara, secretario técnico del Betis. Fidalgo comenzó siendo indiscutible para Manuel Pellegrini, el entrenador que priorizó su llegada a la de un delantero. Es el típico jugador que encandila al chileno. Técnico, de buen toque, con una excelente conducción y buen disparo. En el Betis ha jugado 13 partidos, haciendo un gol, en el derbi ante el Sevilla. La próxima temporada debe ser la de su consolidación después de un lógico proceso de adaptación. El fútbol español le sorprendió por su intensidad física. De hecho, en el Betis ha seguido un plan para fortalecerse muscularmente. Ha ganado cuatro kilos de músculo, algo que le está viniendo muy bien ya en el propio Mundial. “En México conducía más, tenía más facilidad para el regate. Aquí le ha costado más, pero estoy seguro de que el próximo curso nos dará muchas cosas. Es un futbolista muy inteligente, de buena visión, y nos ha sorprendido además por su buen rendimiento físico”, añade el secretario técnico del Betis. “Nos alegramos mucho de su convocatoria por México. La verdad es que él se siente mexicano y está haciendo un buen campeonato”, indica Ladrón de Guevara.En Sevilla, Fidalgo destaca la calidad de vida de la capital de Andalucía y lo tranquilo que es el tráfico teniendo en cuenta lo que sufrió en este aspecto en una urbe como Ciudad de México. Ahora, vive momentos de felicidad mientras recuerda a su abuelo. Asturiano como él, pero seguidor del Oviedo. Fidalgo, sin embargo, es hincha del Sporting de Gijón. En el Betis tiene contrato hasta 2030 y hay depositadas grandes esperanzas en él.
Álvaro Fidalgo, asturiano, bético y muy mexicano
El jugador del Betis, que marcó ante la República Checa, se apoyó en Andrés Guardado para tomar la decisión de defender a México y afrontar las posibles críticas por ser español












