El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, a petición de una asociación antimemorialista, decidió suspender el pasado 15 de junio las catas sobre la explanada del Valle de Cuelgamuros, antiguo mausoleo de Franco, que se estaban realizando a iniciativa del Gobierno dentro del proyecto de resignificación del complejo. Entre otros motivos, argumentó: “El elemento arquitectónico sobre el que se están acometiendo los trabajos, como se alega y es notorio, goza de la máxima protección, tratándose de elementos catalogados y declarados BIC”. Pero el Valle no es Bien de Interés Cultural. Ahora, en un nuevo auto fechado el pasado lunes, admite en los razonamientos jurídicos que el abogado del Estado presentó “prueba documental” de que el complejo carece de esa protección y el TSJM ha decidido levantar las medidas cautelares. Los trabajos consistían en unas catas sobre la explanada de entrada al monumento para comprobar el estado del terreno con el fin de elaborar un estudio geotécnico, algo “habitual”, según explicaban desde la Secretaría General de Agenda Urbana, Vivienda y Arquitectura, y previo a cualquier obra, por lo que no constituía un acto de construcción o edificación, es decir, una actuación urbanística sujeta a licencia. Enmendando su decisión anterior, el TSJM también afirma en el nuevo auto que mantener la medida cautelar que habían adoptado “podría generar perjuicios a los intereses generales; ya que la Ley 20/2022, de 19 de octubre de Memoria Democrática, expresamente recoge, entre sus fines, que se ha de iniciar un procedimiento de resignificación del antiguo Valle de los Caídos (hoy Valle de Cuelgamuros), lo que implicará la ejecución de diferentes obras para la modificación de su actual configuración”. Mantener esa medida cautelar, añaden, “supondría dilatar en el tiempo dichos trabajos”. Las excavadoras que realizaron esas catas previas sobre el terreno aparecieron vandalizadas con pintadas en las que se leía: “Viva Franco” y “Pedro Sánchez HDP”. En su resolución anterior, los magistrados habían copiado el argumento alegado por la llamada Asociación para la Reconciliación y la Verdad Histórica, grupo antimemorialista que batalla por la permanencia de los vestigios franquistas, sobre la protección especial del complejo. Pero la propia asociación mantiene en su página web la petición para que el Valle de Cuelgamuros sea declarado BIC y, de hecho, ha criticado en los últimos años con dureza a la presidenta de la Comunidad de Madrid por no hacerlo. La Consejería de Cultura del Gobierno madrileño aclaró que carecen de esas competencias, que corresponden al Ministerio de Cultura, ya que se trata de un bien adscrito a un servicio de competencia del Estado, aunque sí declararon como “patrimonio inmaterial” la escolanía del Valle, el coro de niños. De hecho, en diciembre de 2023, el propio Tribunal Superior de Justicia de Madrid había dictado una sentencia en la que estimaba parcialmente el recurso presentado por la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos, también antimemorialista, contra la Comunidad de Madrid por desestimar su solicitud para que el complejo fuera declarado BIC. La sentencia subrayaba la “anómala situación” que se planteaba en ese caso, al haber demandado los denunciantes a dos administraciones distintas, el Gobierno central y el autonómico, con la misma finalidad, pero añadía que no les parecía “procedente” examinar la cuestión de las competencias. Sí estimó parcialmente el recurso al entender que, en todo caso, la Comunidad de Madrid debía haber facilitado a los demandantes “una respuesta expresa y razonada” sobre los motivos para no incoar el expediente de declaración de bien de interés cultural o BIC. Contra esta última decisión de levantar las medidas cautelares impuestas cabe recurso de reposición. La resignificación del monumento arrastra un amplio recorrido en los tribunales. Grupos profranquistas y los herederos del dictador trataron de impedir con litigios el traslado de los restos de Franco, que finalmente se realizó en 2019, en una decisión avalada por los tres poderes del Estado. También batallaron en los tribunales para evitar las exhumaciones en las criptas impulsadas por el Gobierno para tratar de devolver a sus familias los restos de víctimas del franquismo que fueron trasladados al mausoleo sin su consentimiento. Y ahora tratan de impedir la última fase de la resignificación desde el inicio. En 2023, la alcaldesa de San Lorenzo de El Escorial, Carlota López Esteban (PP), llegó a estar imputada por un posible delito de prevaricación administrativa por las trabas en la exhumación de dos víctimas inhumadas en el monumento. El Gobierno convocó en marzo de 2025 un concurso internacional de ideas para elegir el mejor proyecto en esa fase final de resignificación y en noviembre de ese año comunicó el ganador: La base y la cruz, de Pereda Pérez Arquitectos y Lignum S.L. La propuesta museística para el centro de interpretación, que ocuparía un lugar en la actual explanada de acceso, incluye seis bloques temáticos: “España enfrentada”; “Un monumento para el recuerdo”; “Cómo se hizo”; “Arte y parte”; “Arqueología y vida en los penales”; “Memoria histórica y memoria democrática”. El primero prevé un despliegue audiovisual “envolvente”, con pantallas curvas, verticales, en el techo y en el suelo, para mostrar imágenes del desarrollo de la contienda, los bombardeos, su trasfondo político y social y la conexión con las dos guerras mundiales. El segundo bloque está concebido para recordar con paneles y proyectores los motivos que empujaron a Franco a construir el monumento, mientras se exhiben datos sobre fusilados, fosas comunes, exiliados, encarcelados y víctimas de campos de concentración. El tercero recurre a pantallas, vitrinas y gráficas para explicar cómo se financió la obra y las críticas que generó en el extranjero su elevado coste. El visitante podría escuchar aquí las historias dentro de la Historia a través de testimonios grabados a obreros, presos, guardias, capataces... que trabajaron en el Valle, y ver fotografías de los reclutados para levantar el monumento. El cuarto plantea un paseo explicativo sobre la arquitectura, escultura y pinturas presentes en el diseño original. El quinto pretende aprovechar el conocimiento adquirido tras las recientes excavaciones en los barracones y chabolas donde vivían los presos que trabajaron en el Valle y sus familias. Y en el último bloque se prevé la proyección de imágenes de la inauguración, en 1959; la consulta de recortes de prensa con la opinión de las potencias vencedoras de la II Guerra Mundial sobre la dictadura franquista; e información sobre la Transición y el proyecto final de resignificación del monumento.