Nueva operación corporativa de fuerte calado en la industria espacial. Rocket Lab, competidor de SpaceX en el segmento de lanzamientos de cohetes, quiere endurecer la competencia sobre la compañía controlada por Elon Musk, en los servicios de conectividad satelital. Así, la compañía ha anunciado un acuerdo para adquirir Iridium Communications, marca pionera en voz y conectividad satelital, por 8.000 millones de dólares (más de 7.000 millones de euros) en una operación que combina efectivo y acciones. Esta adquisición proporcionará a Rocket Lab una red satelital operativa y una base de clientes de pago de la noche a la mañana, que permite a la compañía aspirar a competir con Starlink de SpaceX, líder indiscutible en banda ancha satelital.Según el acuerdo, los accionistas de Iridium recibirán 54 dólares por acción, de los cuales 27 dólares serán en efectivo y el resto en acciones ordinarias de Rocket Lab. Este precio representa una prima de aproximadamente el 24% con respecto al precio de cotización anterior de Iridium.La transacción provocó una nueva vorágine en Bolsa de la industria espacial. Las acciones de Iridium se dispararon un 25,44% en la sesión del lunes, hasta 54,59 dólares. Con este avance, los títulos han más que triplicado su valor desde principios de año. A su vez, las acciones de Rocket Lab se dispararon casi un 16%, y ya acumulan una revalorización del 177% en los últimos 12 meses, al calor de la moda inversora en las empresas de servicios espaciales. La firma capitaliza actualmente más de 61.200 millones de dólares. En términos de operaciones, Iridium ofrece esa conectividad con su red de 66 satélites en órbita terrestre baja, espectro de banda L coordinado globalmente y más de 2,55 millones de suscriptores en los sectores marítimo, aeronáutico, gubernamental y de defensa.Para Rocket Lab, dirigida por su fundador y CEO, Sir Peter Beck, la clave reside en la integración vertical. La empresa se labró su reputación gracias al pequeño cohete Electron y a su división de fabricación de naves espaciales, pero ahora puede incursionar en la operación de sus propias constelaciones de satélites y la venta de servicios. “Este es un momento decisivo para la industria espacial”, afirmó Beck, describiendo el acuerdo como una forma de “ir mucho más allá de mantener un legado” al utilizar las capacidades de lanzamiento y fabricación de Rocket Lab para construir la constelación de próxima generación de Iridium e impulsar el internet de las cosas por satélite, la conectividad directa a dispositivos y los servicios de posicionamiento, navegación y sincronización.Si bien el espectro de banda L de Iridium es fundamental como recurso escaso que los analistas han señalado como el principal cuello de botella para el desarrollo de nuevos servicios espaciales, la empresa también tiene mucho más que ofrecer.Si bien el espectro es el activo principal, Iridium aporta mucho más a Rocket Lab que solo espectro. Entre otros activos destaca el chip alternativo de posicionamiento, navegación y sincronización de Iridium, la red no terrestre de banda estrecha, el servicio de seguimiento de vuelos a través de Aireon, la voz satelital y varios contratos importantes con el Departamento de Defensa.Que Rocket Lab pueda competir con Starlink a gran escala es otra cuestión. Iridium generó 871,7 millones de dólares en ingresos en 2025 con sus 2,55 millones de suscriptores. Starlink, según el folleto de salida a bolsa de SpaceX presentado el mes pasado, finalizó el primer trimestre de 2026 con aproximadamente 10,3 millones de suscriptores, frente a los 2,3 millones de finales de 2023. Su negocio de conectividad registró 11.400 millones en ingresos en 2025, cerca del 61% del total de SpaceX, y generó un ebitda estimado de 7.000 millones con un margen del 63%. En definitiva, si bien Iridium es un negocio estable y rentable, Starlink es muchísimo más grande y sigue creciendo rápidamente.Ahora bien, Iridium puede contar a partir de ahora con la capacidad de Rocket Lab para enviar satélites al espacio con fines de expansión. Anteriormente, Iridium dependía de los cohetes de SpaceX para estos servicios. El cohete más grande de Rocket Lab, Neutron, podría enviar estos satélites de Iridium al espacio, pero aún no está operativo. Dicho esto, una entidad combinada podría, en teoría, lanzar la carga de Iridium al espacio, quizás a un coste similar o inferior al que costaría con SpaceX.Además, las fortalezas de Iridium difieren de la banda ancha de Starlink, dirigida al mercado masivo, con su espectro de banda L, duradero y confiable para uso militar y de seguridad, donde la fiabilidad es más importante que el ancho de banda. De todas maneras, parece probable que Rocket Lab apueste por reforzar su actividad en este ámbito, en lugar de competir con Starlink antena por antena o cliente por cliente. En cualquier caso, la actividad de Iridium es la señal más reciente de que la rivalidad entre Rocket Lab y SpaceX, y la batalla por la conectividad satelital acaba de comenzar.En su presentación a los inversores, Rocket Lab asegura que la compra acelera el crecimiento y las nuevas oportunidades de mercado: Posiciona a la entidad combinada para ofrecer comunicaciones satelitales de próxima generación, sistemas PNT resilientes y servicios espaciales comerciales y de defensa emergentes.Rocket Lab prevé que la transacción se complete a mediados de 2027, sujeta al cumplimiento de las condiciones de cierre habituales, incluyendo la aprobación de los accionistas de Iridium y las autorizaciones regulatorias necesarias. La transacción ha sido aprobada por unanimidad por los consejos de administración de Iridium y Rocket Lab. Además, cada consejero de Iridium que posea acciones ordinarias de Iridium ha suscrito un acuerdo de voto para respaldar la transacción.Como parte de la transacción, Rocket Lab ha recibido compromisos de Deutsche Bank y Wells Fargo para un préstamo puente senior garantizado a 364 días por un importe de 3.600 millones de dólares. Rocket Lab tiene previsto financiar la parte en efectivo de la transacción mediante una combinación de efectivo de su balance y otras fuentes de financiación de deuda y capital.
Rocket Lab sube la presión sobre SpaceX: compra Iridium por 8.000 millones de dólares y entra en la conectividad espacial
La compañía sube 177% en Bolsa en los últimos 12 meses y capitaliza más de 61.200 millones de dólares. Recibe financiación de Deutsche Bank y Wells Fargo para adquirir un grupo pionero del negocio










