Por tercer Mundial consecutivo desde que se coronó en el 2014, Alemania volvió a caer anoche eliminada tras una humillante participación. En un partido espeso y falto de acierto, salió derrotada ante Paraguay en los penaltis (1-1). Durante 120 minutos de un dominio del balón sin ideas, en los que se acercó al récord histórico de posesión (75%), el juego previsible de los europeos no halló la manera de deshacer el bloque bajo de la albirroja, que resistió de manera heroica hasta la fortuna de los once metros (4-3).El portero de Paraguay y hombre del partido sin discusión, Orlando Gill, paró el primer penal de Havertz, muy flojo y centrado a su izquierda. Esa mano metió a los germanos el miedo en el cuerpo y, en la mente, el decepcionante recuerdo de los Mundiales de Rusia y Qatar, donde cayeron eliminados en fase de grupos.Mientras los paraguayos cumplían en sus tres primeros penaltis, Gill se exhibió con un paradón en el cuarto de los alemanes, lanzado por Woltemade con potencia y colocación a la derecha. Cuando tan solo necesitaba un gol, la albirroja falló después dos seguidos, el último con una gran mano de Neuer, que regaló, a sus 40 años, su último paradón en un Mundial. Pero el fallo de Tah, que la lanzó al cielo, y el acierto de Canale, sentenciaron el partido.Es la primera vez en la historia que Alemania pierde una tanda de desempate en un Mundial, donde solo había fallado un penalti en su historia, en 1982. Anoche erraron otros tres.Paraguay aguanta con épica 120 minutos de dominio de Alemania, que se mostró impotente ante su bloque bajoTirando de épica contra la cuatro veces campeona, Paraguay se ganó en el Gillette Stadium de Foxborough (Boston) el ticket a los octavos de final. A partir de hoy, a la selección de Gustavo Alfaro le espera uno de los caminos más complicados del Mundial: el 4 de julio, Día de la Independencia de EE.UU., se enfrentará en Filadelfia al vencedor del duelo entre Suecia y Francia, la selección más en forma del campeonato. Si repite otra gesta, se podría encontrar a Países Bajos o Marruecos en cuartos; y a España, Portugal o Bélgica en unas hipotéticas semifinales.El partido, en los 90 minutos del tiempo reglamentario, se asemejó a uno de balonmano, en el que Alemania dominó con una posesión abrumadora y cercó repetidamente el área rival, pero no logró romper el muro guaraní. Tras 42 minutos de un partido espeso, en el que Paraguay renunció al balón y avisó en dos ocasiones claras al contragolpe, su gol llegó tras un rechace de Neuer en un córner aislado. El joven Julio Enciso, delantero de 22 años del Estrasburgo, remató de cabeza hacia el suelo un centro milimétrico desde la banda derecha de Matías Galarza. Cuando el balón superó al alemán, rugieron las gradas, abarrotadas de la afición latinoamericana. Es la primera vez que Alemania, cuatro veces campeona, pierde una tanda de penaltis en toda la historia del MundialEl gol del empate alemán tuvo que esperar hasta el minuto 54 y llegó de otro centro, de Wirtz, que peinó con acierto el delantero del Arsenal, Havertz. Hasta entonces, los europeos no habían tenido ninguna ocasión clara, a pesar de imponerse claramente en el juego de posesión. Su dominio no se transformó en peligro hasta la prórroga, en la que Paraguay resistió de milagro. El árbitro anuló en el 102 un gol de cabeza de Tah, que daba la victoria a Alemania, tras revisar la jugada en el VAR y comprobar que Anton había agarrado al portero con la mano. La decisión, muy rigurosa, fue protestada por el público alemán, que ya acariciaba los octavos.Al conjunto de Nagelsmann, que ya decepcionó en la victoria en el descuento frente a Costa de Marfil (2-1) y la derrota contra Ecuador (1-2), le volvió a faltar velocidad en el juego y suerte en sus disparos. Sin espacio en el centro, Wirtz y Sané intentaron una y otra vez aprovechar su profundidad por las bandas, con los centros como único recurso, pero terminaron tan impotentes como sus cambios, Amiri y Musiala. A diferencia de los dos anteriores partidos, el extremo del Bayern de Munich y estrella de la selección comenzó desde el banquillo. En su lugar, Nagelsmann dio entrada en punta a Denis Undav, el máximo goleador y la sensación de los germanos este Mundial, con tres goles y dos asistencias en las primeras dos jornadas. Pero de inicio no le fue tan útil como lo había sido de revulsivo.Tras ganar el Mundial en Brasil 2014, el torneo se le sigue resistiendo a los alemanes, que han enfrentado críticas en las últimas semanas de parte de exjugadores y entrenadores, como Jurgen Klopp. El seleccionador Nagelsmann, sin embargo, ha afirmado tras la decepcionante participación que no piensa dimitir mientras la federación nacional siga contando con él.