Israel ha asesinado este lunes con un dron en Gaza a Malik Wael Abu Shaweesh, un niño de ocho años. No es un caso aislado. Desde la entrada en vigor del alto el fuego, Israel ha matado sigilosamente y fuera de los focos a 1.048 personas, lo que supone una media de cuatro al día. El asesinato de este niño palestino llega solo unos días después de un demoledor informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU que acredita, documenta y prueba el asesinato “deliberado” de niños.

El informe no ha tenido mucho eco en medios porque acredita una realidad que ya sabíamos, que Israel comete genocidio, pero creo que merece la pena una mención porque hay partes aterradoras. La investigación relata cómo soldados israelíes utilizaron a niños como práctica de tiro. Un doctor que asistió a Gaza en una misión médica, afirmaba a los investigadores: “Basándome en el tipo de lesiones y las partes del cuerpo atacadas, llego a la conclusión de que los soldados israelíes han estado disparando deliberadamente a adolescentes en un juego de tiro al blanco, atacando una parte diferente del cuerpo cada día... Existe un patrón muy claro”.

Lo que tenemos ahora son dos acuerdos que Israel puede contraponer uno contra el otro y EEUU es firmante en los dos. En el acuerdo firmado por el Gobierno de Líbano, Israel está autorizado a establecer una zona de seguridad dentro del país. Sin embargo, en el MoU entre Irán y EEUU, la retirada, el cese de todas las operaciones militares y el respeto a la soberanía e integridad territorial de Líbano es incondicional